miércoles, 29 de octubre de 2014

Dos épocas, un mismo estilo.

Con una separación de una semana por medio, Pirata y yo el primer día y acompañados por Jorge el segundo día, hemos podido escalar dos grandes vías de Ordesa abiertas en años muy alejados la una de la otra. Hablo de dos vías totalmente diferentes, cercanas, pero las cuales no comparten siquiera pared; pero sí comparten ética y estilo. Ambas dos han sido abiertas con muy buen criterio y con algún que otro par de cullons en el paquete, dos joyicas de la aventura.

Una fue abierta por partes: en el año 1985 la parte superior por Koldo Bayona y Xavier Ansa y 10 años después la parte inferior por Koldo Bayona y Xavier Guembe. Con un solo spit situado en la tercera reunión que, solo suponiéndolo, dudo que hubiese sido emplazado por los mismos. El resto de la vía transcurre por una línea bastante lógica y moderna para esa época, cruzando algún techo, desplomes, diedros y fisuras. Con pasitos divertidos en su parte superior que te hacen pensar, dejándote avanzar, solo, si realmente te lo mereces. Bueno, ya sabréis de cual estoy hablando, han salido demasiadas pistas ya! Sí, evidentemente es esa, la vía Korrika, avenida de la luz.

La otra vía es más reciente, bastante más. Fue abierta por Faust Punsola y Mikel Zabalza durante dos días del otoño del año 2013. Casi se podría decir que está recién sacada del horno. Esta transcurre por mantenido muro situada a la derecha de la Géminis, compartiendo pequeñas secuencias del camino que llevó en su momento a abrir la vía Mercaderes de Sabo. Esta no se puede decir que no tenga chapas, porque las tiene, pero en muy contadas ocasiones. Igual para contarlas con una mano te falta algún dedo, pero no creo que llegues a utilizar todos los miembros de la otra. Es una bonita aventura que te va llevando en según que momentos puntuales por roca mediocre, y que te va dejando pero solo si le echas suficientes ganas, ya que son varios los pasitos que tienes que arriesgar un poco más con seguros un poco tal y con roca un poco cual. Lo que se traduce en dos palabras... diversión asegurada! Está claro no? Es la vía Los Aspirantes.


Pirata comenzando por el primer largo de la Rabada... escaqueándonos ya!

Al pobre Pirata lo engañé sin piedad y el hombre me hizo caso... debe ser que con la barba todavía no he perdido ese sexto sentido. El caso es que fuimos para la Korrika, con un plan matizado y con muchas ganas. Para mi no era la primera vez que pasaba por el recorrido de esta línea; hace 3 veranos Mikel y Unai me llevaron de paquetillo, de segundo, sin problemas, solo había que escalar. Pero esta vez la cosa cambiaba, había que pretar, ya había llegado el momento, estaba preparado. Y esto me animaba más todavía, llevaba tiempo queriendo volver, y allí estábamos, frente a ella.


En el cuarto largo nos empieza a dar el sol; llegó el calor.

Fue un día caluroso, aun estando en octubre, pero solo tuvimos que hacer 3 largos al sol; la táctica iba a pedir de boca, funcionaba todo bien! Ya cuando nos plantamos en la base de su estética parte superior le estaba empezando a dar la sombra y la temperatura era buena, ni frío ni calor.


Primer largo de la parte superior.



Segundo largo de la parte superior, entretenido.

Fueron pasando los largos, uno detrás de otro, los apretones, los al loros, el sanduich, las barritas, el agua, las risas, los esfuerzos, etc. y tachan!!! Ya estábamos arriba, la habíamos hecho y, además, habíamos disfrutado como enanos. Menuda ilusión, la habíamos hecho de verdad, sin trampas. Aunque se ve que apretamos, porque al día siguiente tenía una molestia extraña en el culo llamada agujetas.... dormí con el saco cerrado eh!! jaja


Con manolito en el tercer largo de la parte superior; roca sublime.



Empezamos los Aspirantes, cuarto largo, curiosa salida de la reunión.

Y al cabo de varios días volvemos a ver a la amante, pero esta vez con más ayuda; bueno, mejor dicho, con un engañado más. Te aseguro Pirata que la próxima vez me intentaré dejar llevar... pero es que me caliento y luego ya.. se jodió! :) 


La travesía maldita, que acabó siendo sencilla.

Por esta vía tampoco era la primera vez que pasaba, mejor dicho por su parte inferior. El año pasado, nada más abrirla, Alberto y yo fuimos a repetirla engañados por los aperturistas. Pero por causas del destino fuimos incapaces de pasar la dichosa travesía del séptimo largo. Más bien, no tuvimos cojones! Los aperturistas no la habían hecho al abrirla en dos partes y uiiii.. "es tarde ya, que hacemos, bueno mejor para la próxima". Y nada, sale 6a, se hace fácil y medio se protege. No se pasa miedo.


Jorge en el final de la travesía, la roca cambia, llegan los pinchos.

La vía se puede diferenciar en dos partes; una hasta debajo del techo y lo que queda en otra. Hasta debajo del techo la roca es un tanto del estilo a sus vecinas, deja un poco que desear. Pero claro, estamos en el maravilloso valle en el cual es sabido que hay todo tipo de bloques, formas y densidades. Así que hay que jugar con ello. De todas formas los largos son buenos y se disfrutan. Solo que a veces te piensas un poco más de lo normal si me agarraré a ese canto o no.


Pirata en el octavo largo, gozando con los pinchitos!

La segunda parte ya es de mejor roca, con largos con pinchos, placas y fisuras cojonudas. Pero también con algún pequeño tramo de roca mediocre donde se aprieta más de lo debido. En estos largos de la parte de arriba ya hay que escalar más, los aperturistas se vinieron arriba y dejaron pasitos delicados, pero muy buenos! El penúltimo largo es excepcional!! Sin un solo seguro en todo el largo, con muy buena roca, con una fisura perra que te hace sudar y con una salida por placa mantenida durante unos pocos metros que te lleva al culmen de sensaciones.


Ya hay que empezar a escalar.... precioso el paisaje!



Décimo largo, 6c, ufff. Muy bien abierto!

Tras un curioso último largo nos despedimos de la vertical para echar a andar. El día ya empieza a no ser muy largo y como te entretengas toca luz artificial. Al final muy contentos, algunos más que otros..jejej y encantados con el día que tuvimos. 

Y respecto a la vía, diré que es muy buena, pero en su estilo. Es una chulísima vía de aventura, en la que hay puntos donde hay que jugar con la roca mediocre. La línea sí que se sigue bastante bien, con pequeños puntos de duda en los que tiras por un lado y si no pasas, pues será por el otro.


Y salimos, con menos de una hora de luz por delante.

Menudo otoño tan bueno que estamos teniendo!!!

sábado, 25 de octubre de 2014

Pastelito rebelde

Un día bajábamos a este curioso paraje lleno de roca con un objetivo totalmente distinto, pero la naturaleza nos freno. Y es que el río no se podía pasar para acceder a la pared que queríamos. Ya un poco bajos de moral, Edu me comenta que tenía vista una "línea" posible en el Tozal, de las pocas que quedaban, y que podíamos ir a echarle un tiento, por la cosa de no volverse con las manos vacías. Y para allí que fuimos, abriéndose un mundo vertical virgen, solo para nosotros. Con ojos golosos e inyectados empezamos a hacer la masa.... un par de huevos, harina, azúcar, etc.

La vía surca el Tozal del Vero por mitad, justo a la derecha de la gran bóveda. Son una sucesión de 8 largos, más o menos entretenidos, en los que habrá que esmerarse para comerse el pastelito entero. Está abierta con bastantes chapas, clavos y en algunos puntos (donde hay posibilidad) la dejamos limpia para meter algún cacharrico. Aun así no nos parece que sea obligada; 6c o así será, debido a alguna salida de alguna chapa o alguna salida o llegada a alguna reunión... esas cosas de venirse arriba!

Después de varios días viniendo para, poco a poco, ir definiendo el camino, fuimos viendo que la roca cada vez era mejor, nos estaba sorprendiendo lo que nos estábamos encontrando allí. Teníamos miedo por las bandas de arenisca malditas que surcan esta pared, ya que son transportadoras de roca a veces muy cutre, pero no, nos dejaron pasar allí donde veíamos el punto débil. No necesitamos A1 ni A0 ni leches, genial!! Y la vía aunque no acabe arriba del todo (ya que no vimos salida viable), ya tiene recorrido suficiente como para pasar un bonito día.

A los dos nos pareció haber creado una joyica de vía, pero eso las repeticiones lo dirán. Sí que a mi, como de costumbre, me ha parecido buenísima! Es entretenida, te hace apretar, de roca buena, pinchuda en varios tramos. Aunque decir esto es fácil, de hecho cualquiera lo puede decir. Por eso os dejo unas foticos sacadas el último día que escalamos la vía y abrimos la mitad del último largo. Ellas no están maquilladas, son como es la realidad; ellas no os engañarán como podría haberlo hecho yo...

A veces una imagen vale más que mil palabras....... PASTELITO REBELDE:


La reseña de la vía. Es básica, pero suficiente.


Comienzo de vía; una fisurita con algún clavo.


En el primer largo, llegando a la R1.


Empezando el segundo largo, por los buzones de la fisura.


Tercer largo, ya empieza a tirar un poco para atrás..


También el tercer largo, una plaquita de gotas de agua espectacular!


Cuarto largo. Desde abajo parece malo, pero luego sorprende.


El cuarto largo visto desde la reunión. Vamos ganando patio!


Séptimo largo, largo estrella! Placa mantenida y con poco canto en general,


El mismo largo visto desde la reunión de arriba. 


Octavo largo. Acabando la faena que quedaba pendiente.


También el octavo largo, el último. Saliendo a la reunión por los pinchitos.
Fue divertido abrirlo sin uñas.... no porque no quisiese, sino porque no las había!!


Y se acabó!! Un buen día de repetir/abrir. 


Efectos por pasar varias horas al sol..... ya dicen que no es bueno! :)

Que la disfrutéis como hemos disfrutado nosotros abriendo y repitiéndola!!!

sábado, 18 de octubre de 2014

De la Aiguille Verte a Cienfriends

Semana y media después de la salida express a las Jorasses con Edu, volvíamos a estar calentorros, necesitábamos nuestra dosis semanal. Manu (otro caliente como ningún otro) y David también estaban inyectados con la misma droga y, además, estaban disponibles para hacer una salida de 4 días. Ni uno más ni uno menos; las jefas deben mandar en este negocio y no debe ser posible negociación alguna. Así que con nuestros días bien ajustados pusimos rumbo a Chamonix. Solo nos separaban 1100 kms de nada y unos cuantos peajes. Pero el caso es que al final no tuve que coger el volante (será que Manu no se fiaba de mi....jejej) y me llevaron como al rey; bien empapuzado!


Empezamos la aproximación en Argentiere.

Llegamos, dormimos en la super excepcional gite pribada y a la mañana siguiente para arriba. Se ve que el tiempo no estaba totalmente a favor y nos hizo cambiar de destino, eligiendo un "plan B" que acabó convirtiéndose en planazo. Pusimos rumbo a la Aiguille Verte, por el lado del glaciar de Argentiere. Sin teleféricos, sin trenes y sin tener que gastar dinero en estos sacacuartos; genial!! Solo había que gastar un poco de pierna y líquidos, pero eso no nos importaba, al fin y al cabo a ritmo suave no es más que andar.


Pequeña parada al acabar la pista. Menudos paisajes!

Conforme íbamos subiendo se empezaron a ver paredes, hasta que apareció ante nosotros la Verte. "¿Y mañana cual haremos? Esa de allí tiene muy buena pinta, no se cual será pero está a rebosar de hielo. ¿Vamos a esa? Venga vale!". Más o menos así fue nuestra dura decisión de a que vía ir, sin saber cual era, nos había engatusado con esa estética, fina y continua goulotte de la parte de arriba, 90 60 90.... ya nos tenía donde ella quería, éramos sus marionetas.


David, Manu y el Meninblack en nuestro lujoso vivac.

Cruzamos una parte del glaciar en diagonal hacia la base de la pared y encontramos una arista de roca que bajaba desde el teleférico de Grand Montets. A veces estaba oculta por el glaciar y otras sobresalía. En uno de esos riñones montamos el pequeño vivac: una cama de matrimonio y otra individual, con buenas vistas, nieve a dos metros, colchón cálido, casi sin viento (y eso que el foehn estaba pegando fuerte esos días) y con luz a partir de las 22h; la luna se encargó de que no estuviese todo oscuro y tenebroso.


Como le gusta posar...jajaja La línea que decidimos seguir al día siguiente.

A las 2 de la mañana suena el despertador, me despiertan con un codazo (que agradables...) y a desayunar un rico café (el secreto, para los que no lo sepan, está en echarle al agua dos kilos de azúcar mínimo). Unas ricas barritas de muesli con chocolate que entran como el agua y nada, a dar un paseo por el glaciar... pasemus más miedo que en la vía!!! Por lo menos en mi caso. Que me estaba, como quien dice, desvirgando en estos abruptos terrenos grietosos y no molaba demasiado. Pero, buscando, encontramos el buen camino. A bueno, y con la ayuda de un frontal de 240 lúmenes creo; yo que iba todo feliciano con la de 60 pensando que alumbraba la ostia, y ala, al garete.


Acabando el escudo de la magnífica gemelada al sol le dio por aparecer.

La línea por la que queríamos subir empezaba común con la Couturier. Como no, antes de empezar el escudo nos encontramos con las dichosas rimayas alpinas semi desplomadas.... en las que haces más fuerza que en toda la vía. Se trata de lo siguiente: una levantada de 2 o 2 metros y medio en la que llegas a clavar los piolets encima del muro "desplomado" de la rimaya, pero los cuales no te suelen obedecer habitualmente y se vienen abajo. Dicho de otra forma, nieve asquerosa! Y los pies los intentas clavar en el murete lleno de agujeros hechos por los anteriores visitantes, los cuales se van rompiendo con tu peso y consigues hacerlo más inclinado. Al final, a lo burrico, clavas los piolets una y otra vez y con paso rodilla o como sea, acabas saliendo. Pero, empezamos bien...jaja


David en uno de los dos largos de goulotte, excepcionales!

Ascendemos el escudo bastante ligeros, de noche, no se nos hace demasiado largo. Llegan unos largos con un poco de menos hielo y en los que aparecen algunos bloques a los lados, amanece. Tenemos la suerte de ir todo el rato por hielo, bueno, excepto en los momentos en los que por cenutrio le das demasiado fuerte a la pierna o al brazo y "cooonnnggg" tomaaaaa, toqué fondo!! Sacas el piolet, miras la punta y uiiii, sa doblado un poquito.

Chino chano, con algún momento más precareo que otros, vamos subiendo hasta plantarnos debajo de los dos largos de goulotte. Se veían geniales, estupendos, fantásticos!! Manu, que ya había estado haciendo unos años atrás la vía "Late to say I'm sorry", no reconocía esa zona. Decía que la que hicieron estaba más a la derecha de donde estábamos y que esa goulotte no sabía cual era. La subimos, disfrutamos, seguimos hacia arriba por un corredor escondido tras este muro de roca y acabamos en una arista. La seguimos hacia arriba y... tachán!! Ya estamos arriba!


En el primer largo de goulotte, está irreconocible.

La meteo había acertado, hacía viento en la otra cara. Y nosotros dimos en el clavo, ya que en la vía estuvimos protegidos y no nos pegó el aire en ningún momento. Ahora había que bajar, y como el Couturier no lo vimos del todo bien para ello nos fuimos hacia la izquierda, para acabar bajando por una serie de abalacovs a 55 o 60 metros. Lo malo es que no había un solo abalacov hecho, así que tocó currar. Y tras nosecuantos rápeles (que la puñetera pared tenía 1000 metros) y un largo extra para desenganchar un cabo de cuerda que le dio por quedarse junto a su amigo el abalacov, llegamos a tierra firme. 

Ahora solo teníamos que deshacer lo que habíamos hecho esa mañana y el día anterior. Es lo que tiene venir con poco tiempo; no te puedes quedar a dormir la mona en el apacible vivac, hay que bajar! Y con una mochila, unas botas, una frontal, algo de agua que se escapaba del cielo y una PEPSICOLA en la mano (un lujazo!!) acabamos llegando al coche a la hora de la cena.


Bajando por la misma cara. Máster en abalacov para nuestro guide!

Ya había llegado el cuarto día, tocaba volver a casita. Pero daba la casualidad que justo volvíamos un viernes, y después del viernes está el fin de semana.... así que había que buscar plan! Al final, no se como, creo que me acaban engañando Pirata y un tercer estafador para ir a Cienfuens a su vía nueva. El plan era bueno, porque si me levantaba jodido al día siguiente les diría que no iba y ya estaban dos para escalar, no habría problema. Peroooo, a las 10 de la noche el tercer estafador nos deja plantados, así que se jodió el plan, no había vuelta atrás, el sábado tocaba escalar!! Iujuuuu


Pirata en el primer largo de la vía Cienfriends.

Y allí que fuimos Oscar y yo a la vía Cienfriends. Una escalada placentera, con pasicos en los que tienes que apretar un poco más y con 4 buenísimos largos. Sobre todo, los mejores son el primero y el cuarto. De roca buena, con el material adecuado y muy divertidos de escalar.


En el último largo de la Cienfriends.

Creo que llevamos juego y medio de friends y fisus, y nos fue suficiente para hacerla. Llevábamos un estribo para el último largo, pero no hizo falta, en libre saldrá en torno a 7a o así. Más que nada es que la roca está un poco delicada en el primer tramo, pero se hace bien y luego llega un diedro super disfrutón y mantenido. De echo pensaba que iba a ser una vía más normalilla, pero me sorprendió gratamente! Es muy recomendable, para pasar un día tranquilo. Paseas un rato por la base de la pared viendo las demás vías, escalas los cuatro largos y vuelves tranquilamente por el final de la pared hacia el refu. La verdad es que no tenía ni una gana ni media de correr ese día, y acabó siendo estupendo, relajado y en buena compañía.


Un buen día, tranquilo. 

Ya tocaba descansar en casa y ponerse un poco al día. Y tras mirar un poco en internet y volver a hablar con Manu..... (un auténtico memori man), vimos que la vía que habíamos hecho en la Aiguille Verte era la LATE TO SAY I'M SORRY. Había estado comparando las fotos que hicimos con las que tenía de la otra vez y las fisuras de la roca y los bloques no engañaban, era esa, pero en condiciones excepcionales. Tenía más hielo de lo normal, tanto que no tocamos la roca. 

El misterio había sido resuelto, ya sabíamos cual habíamos hecho! jaja :)


domingo, 12 de octubre de 2014

Con calor Riglos también existe

Durante este verano nos pasamos un par de días a hacer una visita rápida a los queridos bolos de Riglos y como en las paredes visibles desde el pueblo no había quien escalase debido a los penetrantes rayos de sol, viramos sobre la gran peña y nos metimos a la sombra del coloso del lugar; el Pisón. Aquí Edu se pegó unos días abriendo un par de líneas bien buenas, así que había que ir a hacerlas. Estas son la Boloterapia y la Misión Cumplida.


Egoitz en la fina travesía de la Boloterapia.

La vía Boloterapia es la más reciente de las dos, abierta este mismo verano, desde arriba. De esta manera el artista dejó los seguros perfectamente dispuestos a lo largo de su obra. Y como el propio nombre dice, se trata de una sucesión de bolos y panzas a los que te vas agarrando y superando. Bueno en el caso de alguna... cuesta más superarla!


Y después sigue hacia arriba.

La vía es muy buena, de carácter deportivo. No necesitas más que cintas y te deja pasar un buen rato apretando sobre los dichosos bolitos. Es ideal para días de calor (no demasiado claro, que aunque estemos a la sombra no deja de ser Huesca) y a menudo puedes estar refrescado por la brisa que se mete del norte.


Remando un poco en la vertical.

Egoitz, Juanjo y yo pasamos un buen día en esta divertida línea. Hasta nos hizo sacar los ojos a modo de dibujos animados... porque la panza de 6c+ que hay en uno de esos largos centrales, telita!!! Echas la mano arriba y no aparece ni bolo ni bolito ni bolita ni regleta ni mierda. La situación es la siguiente: te estiras con una mano a la parte de arriba de la panza, donde hace repisa, y no coges nada. Entonces pones toda la palma, como buenamente puedes sacas la otra palma y... ya la has liado, porque de ahí lo siguiente es patina una patina la otra y vueloooo!


Últimos largos. No desploma tanto..... fallo técnico

Aunque la vía sea bastante reciente la han hecho bastantes cordadas este verano y la roca está casi completamente limpia. No me suena que se nos fuera ningún canto ni nada. También se nota que al ser una vía equipada se quedó muy limpia desde el primer momento.


Edu comenzando a hincharse.

Y por otro lado, con un mismo largo de entrada y con un carácter un tanto diferente a su vecina Boloterapia; tenemos la vía Misión Cumplida. Para esta vía ya no solo nos hacen falta un puñado de cintas, también vienen bien llevarse unos frienes, ya que en según que largos entre seguro y seguro se puede emplazar uno de estos y subir más tranquilo. Tampoco son todo chapas, hay cordinos, algún taco de madera y algún puente de roca.


En el segundo largo de la Misión Cumplida.

Al igual que la otra, es ideal para días de calor. Y también puede llegar a ser más entretenida, ya que al tener que meter de vez en cuando algún seguro móvil... hay que pensárselo más! 


Un bombo paquí una panza pallá.

Esta línea dibuja un recorrido un tanto más sinuoso a lo largo de la pared. En según que puntos cuesta ver por donde tienes que pasar la panza, ya que los seguros pueden estar un poco alejados en algún tramo y te hacen dudar. En nuestro caso, como iba con el señor aperturista Edu, no tuvimos ese problema. Teníamos algún otro... pero bueno, ya contábamos con eso desde casa.


La vía va cogiendo ambiente y buenas vistas.

Los largos son todos muy buenos, disfrutones y con alguna secuencia más entretenida. Si es que cuando los bolos se reducen de tamaño... no se avecina nada bueno! Y como la vía te va poniendo a tono, acabas en los largos de arriba apretando bastante más de lo que deberías. Lo mismo pasaba en la Boloterapia.


El largo del techo, con roca pinchuda!! (Recuerdo que seguimos en Riglos)

Realmente dos vías geniales que hay que hacer!! A ver si se van dando más a conocer y la gente empieza a ir tanto a estas como a las de su cara opuesta.