lunes, 4 de agosto de 2014

Escaladas Montserratinas

Llegó el verano y faltan días para querer hacer planes.. hará una semana estuvimos Roger y yo mano a mano escalando en su parque de juego habitual, Montserrat. Nunca había estado y buaaaa; menuda maravilla de la naturaleza!! 

La Agulla Momia

Aun con el calor pudimos escalar a gusto en las paredes de la cara norte. Aunque la sudada de las aproximaciones no te la quitaba ni dios; y pensaba que aquello era pequeño... que mala imagen tenía de aquello, si es que es enorme! Un montón de vías, un montón de paredes, todo tipo de aventuras y una escalada técnica como ninguna otra. Es diferente a otros sitios a los que estaba acostumbrado, no puedes correr ni te puedes precipitar a dar movimientos bruscos o largos. Esta escalada exige concentración y buena letra; es exigente; es brutal!!

En la travesía del 3º largo de Cainejos

Nada más llegar me llevó a uno de sus proyectos de liberar no se que vía de artifo y bueno, pos vamos, de segundo ya pasaré. Se pensaba que llevándome allí ya no iba a querer volver más y se libraría de mí, pero que equivocado estaba el pobrecillo...jaja incluso pisé una mierda color marrón clara y tirando a blanda al pie de vía. Pero nada, seguía queriendo experimentar nuevas emociones.

Tercer largo de Manolo 1º el Grande

La vía de artificial se llamaba Manolo 1º el Grande, en el Ganivet dels Diables. El artista ya subió llevándosela enterita para casa, que buena! Y yo ya pude ver lo que era protegerse con cacharricos en este tipo de roca compacta y de agujeros; que emocionanteeee!

Diedro Pericman, segundo largo

El próximo día, con la calma, subimos a la pared Norte de Ecos para hacer el Diedro Pericman y la vía Mojo Picón. Las dos muy buenas, de corte totalmente diferentes. El Diedro Pericman no tenía ningún largo que excediese del 6a creo, pero como te despistases un momento... no lo ibas a pasar muy bien! Este tipo de vías antiguas tienen unos grados que tela!! 

En la vía Mojo Picón. Esos codos arribaaaa!!

Y después fuimos un poco más a la izquierda por la base de la pared, para escalar la Mojo Picón. Una vía de corte moderno, con grados más "reales" y buenas apretadas. Pasitos verticales de canto pequeño te hacían sacar los ojos a órbita y los a veces presentes alejillos de las chapas no te dejaban escalar despistado. Una vía muy chula y totalmente recomendable. Tan recomendable como ir con alguien que conozca el lugar, que sino para rato te encuentras... menudas aproximaciones las del lugar!

Inopia a la Agulla Elefant, en el primer largo

Y el último día, para relajar un poco los pies, fuimos a la zona de las agujas de arriba del monasterio, escalando en el lado sombrío de la Agulla Elefant. Hicimos la Inopia, que guapa! Tres largos bien chulos y mantenidos, un pelín desplomados a veces y resistentes. Los brazos ya iban pidiendo cambio, así que hubo que esmerarse en algunos tramos más de lo necesario para no hacer vuelo sin motor.

Las sombras 

El solete cada día fue cogiendo más fuerza y escalar con el encima se hacía demasiado sufrido para nuestros pies, así que siempre fuimos buscando las sombras, aunque en la Agulla Elefant nos acabó dando de refilón.

Roger llegando a la primera reunión de la Inopia

Me agradó, me encantó, me maravilló; para escalar allí hay que moverse y utilizar la cabeza, no te puedes relajar; y eso mola. Habrá que volver a hacer más clásicas del lugar y a perderse un poco por los senderos de sus laderas. 

Roger disfrutando de los bolitos de la Inopia

Sen por sen recomendable! No comprendo porque la gente de por aquí no va.......

viernes, 18 de julio de 2014

Un estudiante en Ordesa

Época de exámenes.... los demás te van animando intentando convencerte de que ya te falta menos para acabar, que el último está cerca y que después podrás disfrutar del verano "libre". Y, cuando te van diciendo estas cosas, lo único que piensas por dentro es "noooo, por dios, no quiero". A ver, no nos engañemos que la realidad no es tan dura; en lo que a mi y mis compañeros respecta al menos. Es cierto que no se va a estar tan a gusto como puedes estar a lo largo de un verano nini, pero no estás tan mal. Se supone que en el periodo de exámenes te dan todo el tiempo del mundo para que estudies, quitándote las clases teóricas y prácticas, solo teniendo que estudiar. Menudo chollo!! Si es un examen sencillo el que tengo el viernes, ya me pondré a estudiar el miércoles, si eso, teniendo lunes y martes para escalar; bien! La próxima semana, examen duro otra vez el viernes, pos nada, el fin de semana a escalar y el lunes ya me pondré a estudiar si los astros se alinean. Etc, etc, etc. Va a ser cierto esto que dicen de aprovecha la vida del estudiante, que luego la vas a echar de menos. 

Que piensas pichón??? Como mola ehh!

El caso es ese, que aprovechando el tiempo y repartiéndolo bien se pueden hacer muchas cosas. Así, hará cosa de un mes, pasamos 2 días y un tercero después en los muros de Ordesa. La primera fue la Alicantropia, con Egoitz y Juanjo. Sí, lo sé, ir 3 no mola, y ya lo pude vivir en el techo grande de esta vía con una cuerda pendulera a mi izquierda y un seguro allí, a lo lejos, que guay..... ejemmm

Juanjo saliendo del primer techo.

La vía muy chula, ordesera auténtica, con todo tipo de roca, poco material y de las que te dejan servido aunque el grado no exceda del 6c. De la gente se puede escuchar de todo al hablar de esta vía; yo pienso que hay una respuesta que engloban a las de todos los demás: esto es Ordesa!! Hay que saber a donde vas y que una vía buena aquí puede tener una roca cutre y salchichera, poniéndole esa puntilla que otros sitios no la tienen. Sensación de vacío, techos, bloques, etc.; es maravilloso.

Juanjo saliendo del segundo techo.

Y allí estábamos, debajo del segundo gran techo de la Alicantropia. Egoitz pasó de primero silbando, luego fue Juanjo que con la excusa de que tenía que ir pasando mi cuerda por los 3 seguros que el primero dejó, fue bien asegurado. Y llegó mi turno. Subí hasta ponerme en los buzones bajo el techo y giré la cabeza 90º a la izquierda. Allí estaba el siguiente seguro, en la salida del techo, a unos metricos. Y entre él y yo una cuerda (que cada vez la iba viendo más fina) con comba, debido al roce con el final del techo, el cual no le dejaba recuperar al de arriba. Los cazos se hacían regletas, los pies parecían ir en adherencias y los brazos más agarrotados y cerrados que nunca. Pero que malas son las travesías...

Una corriente moderada y heladora nos separaba del camino de
bajada por las clavijas de Cotatuero. Que fría estaba la cabrona!

Al siguiente día Juanjo y Egoitz se fueron y vino Oscar (Pirata). Era su primer día en Ordesa de la temporada y pensando que me iba a engañar él a mi... jijiji acabó siendo al revés. De cabeza a la Misóginos. Menuda vía, que buena es, lo que se disfruta escalando y lo que se puede uno cansar.

Bendita rodilla la que se me ocurrió meter, que guapo!

Un techo tras otro, unos más grandes y otros más pequeños, pero todo el rato para atrás. Vas ascendiendo y la base de la vía se va moviendo hacia adentro; que cosas. Los largos del medio son apoteósicos, brutales, algo mágico. Vas cogiendo buzones y más buzones, cazos por todos lados, y todo repleto de techos que te hacen esmerarte para no realizar vuelo sin motor y quedarse tendido como una sábana en el balcón de casa.

Asomando la cabeza y un brazo en la reunión de
después del largo duro. Que bueno era.

He de realizar una pequeña confesión... han pasado unos cuantos días desde aquella, un mes igual, pero me siento culpable y he de confesarme. En el largo duro de esta vía, el 5º o 6º según reseña, ocurrió todo. Empecé a escalar con la misma mentalidad de siempre (habrá que apretar y darlo todo), se iba dejando, todavía no desplomaba casi. Una travesía hacia la derecha bastante sencilla, me iba encendiendo, veía que poco a poco y jodido iba para arriba. Y ya aquí empezaron los techos. Los fui pasando con todo tipo de artimañas deportivas inexistentes en mi, pero que con imaginación las iba sacando (rodillas, empotramientos de lo que fuese, encabalgamientos, de todo), cualquier cosa servía si me hacía subir un cachito más sin volar ni utilizar los cantos de colores. 

Y llegué a la pequeña travesía del último techo, los codos iban apuntando a Roma no, igual a China. Me pasé a la derecha, chapé un fisu cutre que dudo que aguantase nada y para arriba. Ya veía la reunión, no me lo creía, pero ahí encima estaba la repisa del fin de la pesadilla. La cuerda tiraba como si tuviese a alguien colgado, que horror! Se ve que con tanto techo y con la rosca no alargué suficiente los seguros, y lo estaba pagando. A este tramo en alguna reseña le daban 6b; para mi, en ese momento, se me estaba haciendo bloque de 7c vamos.. Ya tenía las manos encima de la repisa, en unos cantos naranjas manchados de blanco. Solo me faltaban subir los pies, pero no podía. Lo intenté. No se como conseguí subir la rodilla izquierda (bien!), un buen tirón y consigo subir el pie derecho a la repisa, pero en el lado derecho. Lo de finuras... ya no existía. 

Así, con la rodilla izquierda subida en la repisa, el pie derecho en la repisa a la derecha, las manos en unos cantos encima de la repisa, totalmente despatarrado y con lo que parecía un muerto colgado de la cuerda, me quedé bloqueado. Y llegó el pecado. De la reunión colgaba un cordino que triangulaba los dos seguros y lo tenía a la altura de la cara. Ya prácticamente estaba subido en la repisa, pero no podía tirar más de las cuerdas, me faltaba recolocarme. Lo había dado todo. Y mi cabeza cedió, me agarré, tiré de las cuerdas y me subí de pie a la repisa. Nooooooo. Había pecado!! Llegué con el corazón en la boca, como si hubiese hecho un kilómetro a tope. Me costó hacer que bajasen las pulsaciones. Cuando me restauré Oscar empezó a subir, aupa ahiiii!!!

Y ya arriba.

Tras cuatro días de presidio bibliotecario volvemos Egoitz y yo a hacer la del Sexto; se nos estaba quedando pendiente y eso no podía ser, que quedarte con las ganas es peor que no hacer...

Primer largo, que paraje!

No soy una persona en la que los demás se puedan fiar demasiado... no tengo muy buena memoria, todo me parece bonito, todo es bueno, no hay que apretar demasiado, etc. Lo que no me hace una persona demasiado objetiva jiiji. Pero bueno, esta vía nos gustó a los dos y al ir fuera de los desplomes y techos se hace más amena. La vía es larga, tiene partes que sí que hay que pretar más y que desploma, pero yendo tranquilo se va guay! El recorrido es divertido y se queda una vía buenísima!!

En el largo de debajo del techo.

Por ejemplo, el ofwich de abajo sí que hay que pelearlo. Al principio no sabes como cojones meterte, se te atasca el casco, no puedes ver donde pones los pies. Pero si subes un poco te puedes salir y hacerlo más por fuera, pudiendo ir más cómodo. Para los grandes... ejemm, puede que cueste un poco más.

En los largos de arriba, con la reseña en mano, para no
cagarla demasiado.. un pasito curioso que los pequeños
se tendrán que estirar bastante para llegar al canto bueno.

Y el mes de junio se acabó, pero tras el viene el verano; así que a gozar!!!

P.D.: Voy aprobando eh! Por si alguno o alguna se preocupaba. :)

lunes, 9 de junio de 2014

Somontano... calentando motores!!

Que duro es a veces madrugar, pero que gratificante resulta después si realmente ha merecido la pena. Y como no va a merecer la pena si te despiertas y  mirando al horizonte no ves más que paredes repletas de cubos de todos los tamaños y formas geométricas posibles, cascadas exuberantes de agua fría como la nieve y la naturaleza salvaje y verde que tanto has estado añorando a lo largo de los meses de invierno. Sí, no era un sueño, realmente volvíamos a Ordesa tras varios meses de olvido. Seguía tal y como la habíamos dejado por última vez en los meses de otoño, acojonante.

En el primer largo con la visera al fondo

El amanecer le empezó a dar vida al valle; los pajarillos canturreaban sin parar, informando de que los extranjeros ya estaban empezando a llegar y que se les había terminado la tranquilidad para los meses cálidos. Y las paredes, para nuestro asombro, nos las encontramos casi tan secas como en verano. El viento y el sol habían realizado sus preparativos para los huéspedes que emigran y vuelven cada año. 

Segundo largo, la roca se vuelve generosa

Estando como estaba todo fuimos de cabeza a la primera opción, la vía Somontano. Egoitz y yo subimos el camino ya conocido como si se tratase de las escaleras de casa. Íbamos inmersos en una nube repleta de pensamientos "sanos" y llenos de vida que daban energía a las piernas para no parar. Dicho de otra manera más coloquial... motivación; para dar y regalar.

Tercer largo, llegando a la reunión, guapísimo!!

Al llegar a pie de vía se abrió la lata de refresco con gas, empezando a escaparse muchas y muchas burbujas, se desbordaban. Éramos nosotros; nuestros brazos y manos no daban a basto para agarrarse tirar de todo lo que veíamos por delante. Nos esperaban trescientos y pico metros de muro desplomado, pero teníamos la sensación de que no sería lo suficiente.

Saliendo del techo, con los codos a 130º, nos acaricia el sol.
Pero no se ha dado cuenta de que no lo queremos entre nosotros.

Los metros iban e iban pasando, pasaban también los largos, los bloqueitos de canto a canto, las remadas, los ufs, los al loros... y nosotros seguíamos pidiendo más y más. Que guapa vía y que día! Inmejorable!!

Siguiente largo después del techo, con un par de pretones raros

A la sombra fuimos en la gloria y cuando llegó el sol saliendo del techo las axilas empezaron e evaporar sudor con nuestros movimientos cada vez menos finos y las manos empezaron a pedir más magnesio. Pero la vía ya estaba hecha, nos quedaban dos largos de no despistarse y después a limpiar las manchas de la ropa por las chimeneas de los últimos largos.

El sol empieza a abrasar en el antepenúltimo largo

Y acabamos saliendo por arriba; que no tiene el mismo significado que acabar abandonando por arriba. No teníamos reloj, no sabíamos las horas que habíamos pasado colgados de los brazos en cazolandia, pero si me juraban que solo habían pasado un par de horas me lo creía.. lo rápido que se pasa el tiempo cuando estás haciendo eso que tanto te llena (cuidado que no hablo de comer eh! aunque sucede lo mismo).

Menudas dos bellezas de la natura.
Tenemos a todas las sarrias del valle loquitas persiguiéndonos.

Y la gota que colma el vaso, el extraordinario paisaje del lugar. La gente podrá decir lo que quiera, que si en Alpes tienen tal, que si no se qué, que si no se cuanto.... esto es único e intransferible!! Y lo tenemos a dos horas de casa.

Allí está el Bisaurín, el del medio es el Aspe y el de la izquierda el Ezkaurre

En el descenso el Garrafón nos saludó cubriéndonos de agua con un cielo totalmente raso, que cosa tan rara. Pero luego lo vimos, el aire lanzaba el agua hacia atrás cuando esta empezaba a caer Pared de la Cascada abajo, regando todo lo de alrededor.

El Garrafón que no cesa, por ahora con un último largo pasado por agua.

Ordesa ya está preparado y a nosotros nos corre el veneno por los 5 litros de sangre de nuestros cuerpecillos, que peligro! 
El Sexo se libró esta vez, pero puede que no vuelva a suceder... suena apetecible.