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miércoles, 10 de junio de 2015

Chamonix y macizo Mont Blanc... con otros ojos! Gabarrou-Long al Pilar Rojo

Hasta hace poco menos de un año casi no conocía esta zona. Había estado un par de veces: una siendo txiki y en otra con los esquís de travesía. Pero nunca había escalado allí, todavía. Sin embargo, a lo largo de este curso académico han ido surgiendo oportunidades de viajar a esa maravilla de valle. Todo empezó en septiembre, cuando se dio la suerte/posibilidad de ir escalar y volver con Edu. Desde entonces, haciendo honor a cierto mote que unos buenos amigos me pusieron hace ya tiempo, las ganas de volver al macizo a escalar y conocer sitios nuevos fueron creciendo. Y como se suele decir, solo se vive una vez, y hay que aprovechar los momentos que se nos brindan. Así, de nuevo, nos encontrábamos bajo los abruptas y afiladas Aiguilles; pero, esta vez, con el equipo.

Como bien dice uno de los pirineistas más apasionados, "lo que importa no es el qué, sino el cómo y el con quién". Escalar y compartir los días con este artista siempre es un honor y una suerte. Mikel, transmisor de tranquilidad, seguridad y motivación; el "pastor" que cualquier rebaño querría tener. Quieras que no, siempre da un punto de tranquilidad a la hora de meterse en algún marrón.


Los navarricos.
Motivado nuevo y motivado de siempre.

Los primeros días, tras intentar algo que ya no estaba en condiciones de aceptarnos, nos movimos rápido y acabamos escalando un par de vías en la Aiguille du Midi; con Jorge y Mikel. Un día en la cara sur, en un granito espectacular, hicimos la vía clásica pero peleona Contamine. Menuda cura de humildad en los quintos. Y al día siguiente, tras dormir al lado de los baños del teleférico, prontico rapelamos de la pasarela hacia la cara noroeste de la Aiguille du Midi, para escalar la vía de hielo Vent du Dragón. Corta pero guapa vía, de muy fácil acceso y salida por la arista de los Cósmicos. No se respira ni un soplo de tranquilidad, ya que no hay un momento que no veas a nadie, pero como plan mañanero está bien.


Jorge en la vía Contamine de la cara sur de la Aiguille du Midi.
Buenísima!


Mikel en la vía de hielo Vent du Dragón de la Aiguille du Midi.
También muy bonita!


Recién llegados al barullo del teleférico.

Después de escalar dos días por encima de los 3600 metros ya estábamos bastante menos jodidos y mucho más calientes. La meteo parecía cambiar a más calor, isos altas y con alguna tormentilla de tardes. Parecía que teníamos que dejar de lado los piolos y afilar los gatos. Mikel lo vio claro, era la oportunidad de pasar a la cara sur del Mont Blanc. Allí la soledad nos esperaba!

La Integral de Peuterey era una de las actividades más ansiadas por casi todos los presentes. De esta manera, Jorge, Blin, Carlos y Omar se pusieron de acuerdo para ir en pandilla a probar suerte. Por nuestra parte, los navarricos nos íbamos a dirigir a la vía Gabarrou-Long del Pilar Rojo del Brouillard, y si lo veíamos bien al día siguiente saldríamos a cumbre por otra vía más sencilla. Los planes estaban listos, todo seco y preparado, la comida bien calculada, la info al día y las ganas desbordadas. Había llegado el momento de conocer aquel paraíso tan cercano pero tan desconocido y poco visitado por muchos aquellos que no salen del valle.


Secando todo y preparando para la próxima! :)


Pescando agua de un tanque justo después del refugio de Monzino.
Al fondo, nuestro objetivo del próximo día.


Últimas rampas antes de alcanzar el refugio-vivac de Eccles.
Desde aquí los pilares del Brouillard ganaban poderío.


Llegamos al chalet con vistas 5 estrellas.
Un cacho de hojalata muy bien cuidado y arreglado.

Por aprovechar el tiempo y descansar el día anterior, subimos en el día desde el parking donde se deja el coche hasta Eccles. Alrededor de 2400 metros de desnivel que los completamos en 6 horas exactas. Fuimos muy a gusto durante toda la subida, pero también es cierto que en las últimas rampas al sol el cuerpo ya no rugía como a primera hora. Aun así, el mecanismo funcionó de primera y no se caló! jeje


Dentro, 6 camas con somier y colchón bueno. Además de muchas mantas.
Estábamos de lujo.. todo para nosotros!


La línea dibujada. Exactamente como la hicimos.
Creemos que algún largo lo variamos un poco.


Una bolsa magnesio y un liofilizado... pura ligereza!!!!! jajaja
El invento funcionó de maravilla eh!


Fisuras perfectas, granito rojo, con canto.
Aquello era el paraíso!


Íbamos ganando metros y los pasos burricos nos hacían resoplar bastante..jeje


En la última parte del pilar, un 6c con comienzo cachondo.


Rápeles por las vías Bonati y del Piola.
La mayoría desde reuniones con parabolt.

De los 350 o 400 metros que tenía la vía no hubo un solo metro malo. Más sencillo o más complicado, todo nos pareció cojonudo! También es cierto que somos dos vendedores excepcionales y todo nos parece bonito jeje. Aunque, como decía, en algún largo seguimos otras fisuras o diedros, sin querer. Al comienzo del segundo bastión, en vez de meternos al largo de 7a+ o A2, nos metimos más a la derecha e hicimos dos largos de fisura/diedro de 6c buenísimos. El resto de la vía, más o menos, creemos haberla seguido por donde se debía. Al haber tan poco material a veces era complicado saber con seguridad si íbamos dentro o fuera de ella; además de estar rodeados por muchas fisuras y diedros posibles.

Nosotros no llevamos ni maza ni clavos, pero creemos que llevar una maza ligera para reclavar los clavos que hay en alguna reunión sería recomendable, ya que muchos se movían o incluso se podían sacar con la mano. No echamos de menos los clavos. Con un juego hasta el 3, repitiendo los pequeños hasta el 0'5 y unos fisus fuimos bien. Sí que es cierto que algunos de los largos los hicimos bastante largos y había que ahorrar un pelín. Pero somos dos costureras profesionales, metemos mucho y no nos faltó! Así que creo con ese material es suficiente

Tuvimos la mala suerte de que nos pillase la tormenta rapelando. Además de subirnos por un rato los huevillos a la altura de la corbata; la cabrona echaba granizo con maldad! Nos dejó calados, botas inclusive, que se encontraban en la base de la pared. Por lo que al día siguiente nos tocó bajarnos de Eccles al coche en vez de tirar para arriba. De todas formas, nos íbamos muy contentos, tanto nosotros como nuestras patas..jejeje


Fisuras 5 estrellas en la vía Maillont Manquant.

Bajamos y el siguiente día iba a ser el último para poder hacer algo; por lo que, haciendo caso omiso a los dolores en los cuádriceps, fuimos a pasar un día "tranqui" en la Aiguille del Peigne. Aproximación corta, 400 metros para escalar, roca buena, fisuras y diedros de granito de los que salen en las películas y vídeos de los buenos; era la hostia! Hicimos la vía Maillont Manquant hasta la décima reunión, que sino no íbamos a llegar al último teleférico y no teníamos ninguna gana de bajar de Plan de Aiguille a Chamonix a pata. La vía, totalmente recomendable :)

Por parte de los de la Integral, le echaron ganas y la acabaron. Zorionak!!

Y con 10 horitas de coche se vuelve a acabar lo bueno buenísimo. Aunque, si el tiempo lo permite, no tardaremos en volver; no nos vayan a echar de menos por allí! jeje
Quedaron y quedarán muchas historias pendientes, habrá que ir haciéndolas! :)
Egurreeee!!!!

martes, 24 de febrero de 2015

Corredor Norte Directo de los Drus

Como habitualmente suele ocurrir, en este mundillo los planes dan muchas vueltas hasta que al final se establecen en ideas claras. Puedes empezar con ideas de escalar varios días por el piri y acabar viajando a los Alpes con 3 personajes más y un cúmulo de planes tan denso como el ovillo de la abuela. A la idea del otro le sumas un par de burradas más y pasa al siguiente, que le suma otro detalle que lo hace todavía más interesante... así durante 8 horas... puedes llegar a Chamonix con un revoltijo en la cabeza guapo! Y las ganas por escalar qué decir, se salían de la furgo!! jaja

Así, Pere, Roger, Oscar y un servidor, tras hablar con el lugareño (mila esker Martin!!!) decidimos ir a intentar el Corredor Norte Directo a los Drus, sin planes retorcidos ni empalmes embrutecidos. Plan tranqui: un día aproximar, otro día escalar y otro día bajar.. genial!!

El miércoles, con un elegante piano de cola a la espalda, cogemos el teleférico de Grand Montets que nos dejará en el inicio del descenso. Entre la mochilita y las putas tablillas de 64 de patín la esquiada fue toda una odisea, en la que cualquier tropezón o cambio repentino de nieve iba seguido de un 360 un tanto cutre. Claro!! como no van a esquiar bien todas aquellas gentecillas.. con patines de 90 parriba! Y de esta manera, con alguna destrepada y una corta pero intensa foqueada final llegamos a un precioso vivac que teníamos alquilado con vistas al valle.

Madrugada ligera y a jugar!! Estábamos solos, la vía enterita para nosotros...jejeje Entramos por la lengua de nieve al amanecer y poco a poco el asunto va clareando. Miramos hacia arriba y uffff, trago saliva y vuelvo a mirar. Ups, sigue igual, no se ha movido ni mis ojos me han engañado; aquello está bastante tieso! Y sí, estaba tieso, sobre todo durante dos largos. Pero que bonito!!!! Una gozada de largos, alguno más físico y algún otro más técnico, pero muy divertidos! Había que esmerarse y dejar de mirar el paisaje durante un ratillo para, poco a poco, escalar. La mayor parte se protegía a gusto del consumidor y bueno, con mayor o menor habilidad, íbamos ensartando las puntas en el granito alpino. Al final, tras un par de resopladas, no hubo que colgarse, así que de maravilla!! :)

Tras los cuatro largos de mixto y uno más con un tramo tieso de nieve hielo, volvemos a encaramar el corredor propiamente dicho, esta vez ya en la parte superior. Tipi-tapa tipi-tapa, con hielo bueno y gemelos empezando a cantar, vamos hacia arriba. Escondidos del sol, disfrutamos de la fresca sombra de las míticas nortes; pero el color rojizo que empezaron a ganar las paredes que teníamos enfrente nos hicieron saber que este ya había empezado su huida y, tras él, nosotros también. Un lujo de bajada, con abalacov montados y reuniones en roca, perfecto! Tan solo hubo que reforzar los que no daban muy buena espina. Al final, para las 7 o 7 y media de la tarde, ya estábamos de vuelta en las tiendas, un poquito cansados, pero muyyyy contentos!!

Al día siguiente, recoger, un poco de descenso de aventura entre nieve cambiante, árboles, bloques, morrenas, rápeles, glaciar, pista de bobsleigh y.... hasta Chamonix! Ni una nube ni apenas viento, que bien se portaron dejándonos estos días de buen tiempo. Para ser invierno es cierto que no hacía demasiado frío, aunque si en las reuniones estabas largo rato parado.. hacía rasca! Pero no hay frío que la motivación no pueda placar. No hay más que darle más combustible a la llamita interior! ;)

Y mañana allí estaremos colgados.


Tras el descenso, comienza la foqueada.


Hogar dulce hogar.. solo faltaba la hoguera.


Todo recto para arriba, al diedro a veces helado.


Empieza la fiestaaaa!!


Primer largo de mixto.


Tercer largo de mixto, físico y mantenido. No tumba no...jeje


Cuarto largo de mixto, trécnico y divertido.
Abajo Oscar quedándose cubito!


Salida al hielo del 4º largo de mixto, lleno de buzones.


En la parte superior, saliendo del único tramo más tieso.


Las dos cordadas, sin distanciarnos y gozando!!


Ya abajo.. que guay!!!


Con el piano, las pernas calientes y el imponente Dru de fondo,
Allí dejamos colgados a los artificieros.. zorionak!!


Empieza la pista de bobsleigh en el glaciar de la Mer de Glace.

Aún van a tener razón toda aquella gente que dicen que hay que aprovechar la vida de estudiante, que se vive muy bien sin demasiados compromisos y ataduras..jejeje
Un placer poder jugar en el parque de los mayores con esta cuadrilla!!
Hurrengo arteee! ;)

sábado, 18 de octubre de 2014

De la Aiguille Verte a Cienfriends

Semana y media después de la salida express a las Jorasses con Edu, volvíamos a estar calentorros, necesitábamos nuestra dosis semanal. Manu (otro caliente como ningún otro) y David también estaban inyectados con la misma droga y, además, estaban disponibles para hacer una salida de 4 días. Ni uno más ni uno menos; las jefas deben mandar en este negocio y no debe ser posible negociación alguna. Así que con nuestros días bien ajustados pusimos rumbo a Chamonix. Solo nos separaban 1100 kms de nada y unos cuantos peajes. Pero el caso es que al final no tuve que coger el volante (será que Manu no se fiaba de mi....jejej) y me llevaron como al rey; bien empapuzado!


Empezamos la aproximación en Argentiere.

Llegamos, dormimos en la super excepcional gite pribada y a la mañana siguiente para arriba. Se ve que el tiempo no estaba totalmente a favor y nos hizo cambiar de destino, eligiendo un "plan B" que acabó convirtiéndose en planazo. Pusimos rumbo a la Aiguille Verte, por el lado del glaciar de Argentiere. Sin teleféricos, sin trenes y sin tener que gastar dinero en estos sacacuartos; genial!! Solo había que gastar un poco de pierna y líquidos, pero eso no nos importaba, al fin y al cabo a ritmo suave no es más que andar.


Pequeña parada al acabar la pista. Menudos paisajes!

Conforme íbamos subiendo se empezaron a ver paredes, hasta que apareció ante nosotros la Verte. "¿Y mañana cual haremos? Esa de allí tiene muy buena pinta, no se cual será pero está a rebosar de hielo. ¿Vamos a esa? Venga vale!". Más o menos así fue nuestra dura decisión de a que vía ir, sin saber cual era, nos había engatusado con esa estética, fina y continua goulotte de la parte de arriba, 90 60 90.... ya nos tenía donde ella quería, éramos sus marionetas.


David, Manu y el Meninblack en nuestro lujoso vivac.

Cruzamos una parte del glaciar en diagonal hacia la base de la pared y encontramos una arista de roca que bajaba desde el teleférico de Grand Montets. A veces estaba oculta por el glaciar y otras sobresalía. En uno de esos riñones montamos el pequeño vivac: una cama de matrimonio y otra individual, con buenas vistas, nieve a dos metros, colchón cálido, casi sin viento (y eso que el foehn estaba pegando fuerte esos días) y con luz a partir de las 22h; la luna se encargó de que no estuviese todo oscuro y tenebroso.


Como le gusta posar...jajaja La línea que decidimos seguir al día siguiente.

A las 2 de la mañana suena el despertador, me despiertan con un codazo (que agradables...) y a desayunar un rico café (el secreto, para los que no lo sepan, está en echarle al agua dos kilos de azúcar mínimo). Unas ricas barritas de muesli con chocolate que entran como el agua y nada, a dar un paseo por el glaciar... pasemus más miedo que en la vía!!! Por lo menos en mi caso. Que me estaba, como quien dice, desvirgando en estos abruptos terrenos grietosos y no molaba demasiado. Pero, buscando, encontramos el buen camino. A bueno, y con la ayuda de un frontal de 240 lúmenes creo; yo que iba todo feliciano con la de 60 pensando que alumbraba la ostia, y ala, al garete.


Acabando el escudo de la magnífica gemelada al sol le dio por aparecer.

La línea por la que queríamos subir empezaba común con la Couturier. Como no, antes de empezar el escudo nos encontramos con las dichosas rimayas alpinas semi desplomadas.... en las que haces más fuerza que en toda la vía. Se trata de lo siguiente: una levantada de 2 o 2 metros y medio en la que llegas a clavar los piolets encima del muro "desplomado" de la rimaya, pero los cuales no te suelen obedecer habitualmente y se vienen abajo. Dicho de otra forma, nieve asquerosa! Y los pies los intentas clavar en el murete lleno de agujeros hechos por los anteriores visitantes, los cuales se van rompiendo con tu peso y consigues hacerlo más inclinado. Al final, a lo burrico, clavas los piolets una y otra vez y con paso rodilla o como sea, acabas saliendo. Pero, empezamos bien...jaja


David en uno de los dos largos de goulotte, excepcionales!

Ascendemos el escudo bastante ligeros, de noche, no se nos hace demasiado largo. Llegan unos largos con un poco de menos hielo y en los que aparecen algunos bloques a los lados, amanece. Tenemos la suerte de ir todo el rato por hielo, bueno, excepto en los momentos en los que por cenutrio le das demasiado fuerte a la pierna o al brazo y "cooonnnggg" tomaaaaa, toqué fondo!! Sacas el piolet, miras la punta y uiiii, sa doblado un poquito.

Chino chano, con algún momento más precareo que otros, vamos subiendo hasta plantarnos debajo de los dos largos de goulotte. Se veían geniales, estupendos, fantásticos!! Manu, que ya había estado haciendo unos años atrás la vía "Late to say I'm sorry", no reconocía esa zona. Decía que la que hicieron estaba más a la derecha de donde estábamos y que esa goulotte no sabía cual era. La subimos, disfrutamos, seguimos hacia arriba por un corredor escondido tras este muro de roca y acabamos en una arista. La seguimos hacia arriba y... tachán!! Ya estamos arriba!


En el primer largo de goulotte, está irreconocible.

La meteo había acertado, hacía viento en la otra cara. Y nosotros dimos en el clavo, ya que en la vía estuvimos protegidos y no nos pegó el aire en ningún momento. Ahora había que bajar, y como el Couturier no lo vimos del todo bien para ello nos fuimos hacia la izquierda, para acabar bajando por una serie de abalacovs a 55 o 60 metros. Lo malo es que no había un solo abalacov hecho, así que tocó currar. Y tras nosecuantos rápeles (que la puñetera pared tenía 1000 metros) y un largo extra para desenganchar un cabo de cuerda que le dio por quedarse junto a su amigo el abalacov, llegamos a tierra firme. 

Ahora solo teníamos que deshacer lo que habíamos hecho esa mañana y el día anterior. Es lo que tiene venir con poco tiempo; no te puedes quedar a dormir la mona en el apacible vivac, hay que bajar! Y con una mochila, unas botas, una frontal, algo de agua que se escapaba del cielo y una PEPSICOLA en la mano (un lujazo!!) acabamos llegando al coche a la hora de la cena.


Bajando por la misma cara. Máster en abalacov para nuestro guide!

Ya había llegado el cuarto día, tocaba volver a casita. Pero daba la casualidad que justo volvíamos un viernes, y después del viernes está el fin de semana.... así que había que buscar plan! Al final, no se como, creo que me acaban engañando Pirata y un tercer estafador para ir a Cienfuens a su vía nueva. El plan era bueno, porque si me levantaba jodido al día siguiente les diría que no iba y ya estaban dos para escalar, no habría problema. Peroooo, a las 10 de la noche el tercer estafador nos deja plantados, así que se jodió el plan, no había vuelta atrás, el sábado tocaba escalar!! Iujuuuu


Pirata en el primer largo de la vía Cienfriends.

Y allí que fuimos Oscar y yo a la vía Cienfriends. Una escalada placentera, con pasicos en los que tienes que apretar un poco más y con 4 buenísimos largos. Sobre todo, los mejores son el primero y el cuarto. De roca buena, con el material adecuado y muy divertidos de escalar.


En el último largo de la Cienfriends.

Creo que llevamos juego y medio de friends y fisus, y nos fue suficiente para hacerla. Llevábamos un estribo para el último largo, pero no hizo falta, en libre saldrá en torno a 7a o así. Más que nada es que la roca está un poco delicada en el primer tramo, pero se hace bien y luego llega un diedro super disfrutón y mantenido. De echo pensaba que iba a ser una vía más normalilla, pero me sorprendió gratamente! Es muy recomendable, para pasar un día tranquilo. Paseas un rato por la base de la pared viendo las demás vías, escalas los cuatro largos y vuelves tranquilamente por el final de la pared hacia el refu. La verdad es que no tenía ni una gana ni media de correr ese día, y acabó siendo estupendo, relajado y en buena compañía.


Un buen día, tranquilo. 

Ya tocaba descansar en casa y ponerse un poco al día. Y tras mirar un poco en internet y volver a hablar con Manu..... (un auténtico memori man), vimos que la vía que habíamos hecho en la Aiguille Verte era la LATE TO SAY I'M SORRY. Había estado comparando las fotos que hicimos con las que tenía de la otra vez y las fisuras de la roca y los bloques no engañaban, era esa, pero en condiciones excepcionales. Tenía más hielo de lo normal, tanto que no tocamos la roca. 

El misterio había sido resuelto, ya sabíamos cual habíamos hecho! jaja :)


martes, 30 de septiembre de 2014

Un nuevo GRAN parque de aventuras...... JORASSES

Llevábamos un par de semanas mirando la meteo y decidiendo cuando subir. Estaba cambiante, tanto la meteo como los planes, era mi primera vez; y como lo de desvirgarse no es algo muy habitual... estaba que me subía por las paredes! Pero bueno, al final parece que pudimos cuadrar y, junto con Edu y el pequeño pandereto, pusimos rumbo a Chamonix.

Después de un ininterrumpido trayecto de soltar y soltar y soltar money llegamos a una de tantas Gites de Chamonix, donde vengaaaaa, a soltar un poco más. En la cual había estado Edu hace unos años y no se parecía nada el precio de su memoria al que nos dijeron en perfecto inglés. Y si se te ocurre tomarte una cerveza prepárate!! 

Aproximando a la base de la pared.

Al día siguiente nos ponemos en marcha, con una mochila ni muy grande ni muy pequeña y con las patas frescas frescas. Habíamos quedado con los gallegos Carlos y Juan, pero no nos pillaron hasta llegar al vivac debajo de la pared. Y allí la vimos, imponente y majestuosa; la mítica MacIntyre-Colton. Un tanto desmitificada por todas las cordadas que se habían subido por ella a lo largo del último mes. Aun con todo, sabíamos que no era algo fácil y que nos haría sudar; dejándonos con un estupendo sabor de boca cuando llegásemos al top. Si lo lográbamos, claro está.

Como Edu estaba romanticon, decidió llevar un saco de kilo para los dos.. y... bueno.... ya pasamos unas horicas tumbados en nuestro duplex. Pero tranquila Marta que no paso nada eeee!! Soy del norte, cerrau, y no me dejo fácilmente... :)

En los primeros largos del escudo, después de pasar la rimaya vertical.

Nos esperábamos la guerra, así que decidimos empezar a escalar en horario party; a las 23:00 sonó la alarma!! Y me parece que fui el único que consiguió dormir una hora a cachitos cortos. Un café con dos barritas de muesli y a picar. La noche era estrellada, sin apenas aire, sin ni una sola nube, sin demasiado frío... era perfecta! Lo único las 7 frontales que veíamos nos seguían por el glaciar.

Nene caca.... oooogggg..

De noche parriba y parriba, hasta pillar a la única cordada que llevábamos por delante. Así que nada, a esperar un poco. Pero entonces, me se ocurrió bombardear a los señores gallegos and compani que venían por detrás...jejeje ya lo siento Juan!! No siempre lo que cae de arriba son purgas de nieve, hielo o roca.

Llegando a los mixtos.

Las horas fueron pasando y amaneció. Y nosotros llegamos a los mixtos. Todo iba sobre ruedas. El largo que llamaban "crux", situado entre la segunda y la tercera campa, nos lo encontramos con el hielo un poco bastante podrido y picado, de tanta gente que había pasado. Pero con calma y buena letra, se dejaba.

En los mixtos 

Los mixtos... la guinda del pastel, que buenos!! Entretenidos y en algunas secuencias un poco finos. Te dejaban protegerte bien, te hacían pensar, y te dejaban disfrutar como un enano!!!

El chaval iba tan rápido que no me daba tiempo ni de recuperar las cuerdas

La verdad es que, a cerca de este lugar, tenía una idea un tanto diferente. Había oído historias de las vías de las Grandes Jorasses, conocía a amigos que llevaban años visitándolas de manera ocasional y ufff, todo era frío y oscuro. Que si los vivacs de pan bimbo con nutela de la MacIntyre-Colton, que si el intenso frío de esta pared, los malos vivacs que la caracterizan, los rescates de conocidos, todos los que han pillado cacho por estos muros (los cuales luego en las discotecas no deben tener tanta suerte...jaja), etc, etc, etc.

Con esto lo que quiero decir que iba un poco acojonado; pero con ganas, con muchas ganas.

El lugar va ganando ambiente y vacío. El glaciar de fondo... sin palabras!

Y la realidad fue que... tuvimos mucha suerte!! Porque nos hizo un tiempazo, sin apenas frío ni viento y sin nubes al horizonte. Tengo claro que todas esas historias entretenidas que había escuchado no tenían ni pizca de exageración ni de mentira, por lo que me ayuda a afianzar con más peso la idea de que esta pared no suele poner las cosas fáciles. Pero también, como a muchos esta última temporada, le llega la época "paternalista" y se deja engañar para que los menos expertos podamos subir y disfrutar de sus joyas escondidas.

Rodeados de muros de roca verticales, la línea busca su
escapatoria acercándose al espolón de la Walker.

Eso sí, tengo que decir que cuando vimos parte de la pared desde el punto donde te deja el tren de Montenbers... ejemmm.. un huevo se bajó en el mismo tren que habíamos subido a esperarnos en Chamonix y el otro cogió el primer vuelo a Iruña!! Aunque, ese punto de acongoje, de miedo, de tensión; si lo podemos llegar a controlar, sin perder las riendas, es el que nos deja hacer actividades  más duras o comprometidas; las cuales sin él no lograríamos realizar. Dicho de otro modo, es la principal fuente de motivación interior. El fuego que recorre nuestras venas.

Penúltimo largo, esto ya se acaba.

Dejando de lado este breve paréntesis, volvemos a la vía.

Y de repente, cuatro pioletazos más y... si ya se ha acabado! Joooooooo
Según dicen es una pared fría, sombría, larga, difícil, etc. La idea que se me quedó en la cabeza no fue esa. Disfrutamos como cuando eres niño y juegas con tus juguetes nuevos, escalamos muchas horas, silbamos, cantamos, pinchamos a más no poder, rayamos y destrozamos el material... que más se puede pedir!!! Incluso alguno bostezó por la parte de arriba, pero no de aburrimiento.. jajaj

Vistas desde la punta Walker.. grandioso!

Al salir al lado sur el sol nos abrasó; venga a quitarse ropa! Mirabas para abajo y veías el valle italiano allí mismo, casi lo podías tocar, pero era un engaño, porque nos separaban 3000 metros de desnivel; de los cuales dos mil eran una tortura de bajada. Pero chino chano, los cuatro juntitos, fuimos bajando por el "mejor" camino. 

Edu, Juan, Carlos y el del esparadrapo en el casco. Buena cuadrilla!!

24 horas después de salir del saco al otro lado de las Grandes Jorasses, llegamos a unas rocas encima del refugio de Bocalate, y sin pensarlo dos veces, allí nos tiramos a descansar y a comer esos ricos diofilizados. Que tantas horas a barritas... no ser bueno! Allí coincidimos con Ekaitz y Javi que venían de hacer otra vía. Hasta en el culo del mundo te encuentras con amigos, que cosas!

Nuestro ático con cama de matrimonio.

A la mañana siguiente, por fin al solete, nos levantamos con la calma y para abajo. Miramos hacia arriba y allí íbamos dejando el glaciar empinado y las malditas "rocas del reposo". Menudos nombres se inventaron!! Pasamos por el curioso refugio de Bocalate, situado en un lugar inusual (es decir, que no lo encuentras de noche y sin conocerlo ni borracho), y intentando no pensar en el recocimiento de pies y espalda que llevábamos, bajamos hasta Courmayeur.

En definitiva, una salida espectacular! La cual habrá que repetir!! Si alguien me pregunta que es el Alpinismo, creo que ya tengo la respuesta. Nunca lo he tenido claro como lo definiría o que aspectos metería dentro y cuales dejaría fuera. Después de conocer estos parajes, creo tenerlo más claro. Es una sopa en la que se mezclan muchas letras. 

Alguien sabe que Erasmus se hace en Chamonix????? :) jejej