lunes, 20 de febrero de 2012

Martes al sol.

Que mejor que pasar un día de sol con algo de viento en Riglos!
Pensábamos que con esto del paro nos íbamos a encontrar a alguna que otra cordada, pero no, estuvimos solos! Una temperatura ideal, una tranquilidad absoluta . . hicieron de un martes un día de recordar.
La vía que elegimos fue la ''Directa'' de la Visera, un rutón. Es una línea muy disfrutona desde que empiezas hasta que acabas. Los dos primeros largos son sencillos, ya que el primer largo y medio es común con la ''Mosquitos''. Después llega un largo de 7a+ finito, de equilibrarse bien. Y de aquí hasta que sales por arriba te toca tirar de patata a patata en un desplome que cuanto más arriba la inclinación es mayor.
Reseña del señor Korkuerika.
Nosotros ya que llevábamos cuerda de 80 decidimos empalmar algún largo. Acabamos haciendo la vía en cuatro largos. Empalmamos los dos primeros, saliendo un largo de casi 80 metros, y los dos últimos, saliendo un largo de unos 70 metros. El empalme de los dos largos de arriba es muy recomendable si te ves con fuerza. Te sale un largazo espectacular y, si te saltas algún seguro en los tramos fáciles, la cuerda no te roza demasiado y te deja disfrutar de la navegación hasta la reunión de salida.
Al que le guste hacer largos largos que haga algún día este último, es maravilloso!!!

Primera reunión. He dibujado una flecha roja para señalar a Alex que se le ve como una hormiga.
En el primer largo, justo encima de la primera reunión de la Mosquitos.
Llegando a la primera reunión.
En el segundo largo, el largo más finito de la vía.
Llegando a la segunda reunión. No te puedes relajar hasta que llegas a las anillas!
Último largo. La foto está sacada justo antes de salir del desplome.
Alex y yo en la cumbre de la Visera. Como se puede ver el cielo apenas tiene nubes.

viernes, 17 de febrero de 2012

Motivación concentrada.

El fin de semana pasado nos reunimos una panda de motivados y motivadas para hacer las pruebas de acceso para el EEA (Equipo Español de Alpinismo), o lo que es lo mismo, para hacer lo que tanto nos gusta y tanto hacemos; disfrutar del monte y de las posibilidades que éste nos da!!!
El frío fue el principal aliado o enemigo de las pruebas. Nos acompañó durante todo el fin de semana sin conseguir librarnos de él ni haciendo escalada deportiva al sol. Pero, aun así, el buen rollo y la motivación que había en el ambiente hacía que nos olvidásemos de que estábamos pasando frío y nos dejaba disfrutar de las actividades que los técnicos gustosamente habían estado preparando la semana pasada.
En un principio éramos 17 los que teníamos que aparecer en la Escuela de Alta Montaña de Benasque, pero tres de éllos por causas desconocidas no se presentaron. Los 14 fantásticos: Alberto, Mikeltxo, Alex, Erlantz, Ander, Koldo, Korkuerika, Marc, Juanjo, Rober, Faust, Roger, Jorge y yo. Todos éllos muy buena gente!
Y de pastores (los técnicos) estaban Mikel Zabalza, Óscar Gogorza, Jónatan Larrañaga, Jordi Corominas, Pere Vilarasau y Dani Ascaso. Éstos también muy majos y animando en todo momento.
El sábado por la mañana empezamos con la prueba de esquí de montaña y esquí. Fueron 620 metros de subida a un ritmo bastante ligero. No se si fue por el frío, pero más o menos todos llegamos uno detrás de otro, sin mucha distancia desde el primero al último. De aquí para abajo lo más rápidamente posible, que no estaba para tomar el aire mucho rato.
¿Son alpinistas o un rebaño de ovejas con mucha pluma???
El mismo sábado, por la tarde, fuimos a escalar en roca al sector ''el Ático'', en uno de los extremos del Congosto del Ventanillo. Un par de vías fueron las elegidas para hacerlas con los cacharros. Se hacía raro tener químicos y no utilizarlos.
Y para acabar con las pruebas, el domingo, nos hacercamos a Aigualluts. Unos a la Manporros y otros a la Luna.
Juan Corcuera empieza por la vía de la derecha de la Manporros y Alberto por la izquierda.
Acabamos escalando cuatro cordadas a la vez sin molestarnos unas a otras, que grande es ésto!
Fue acabar de escalar, bajar a la escuela, despedida final y de repente todo el mundo desapareció por arte de mágia. Algunos tenían un largo camino por delante.
Un buen fin de semana! Éste a sido el primero, pero no tiene por qué ser el último!

jueves, 16 de febrero de 2012

Si no es una serán dos.

Amanecemos sin prisa, con calma, que el día es largo y la mañana muy fría. Esta vez subimos a los Llanos de la Larri, una subida tranquila y al rico solete de la mañana. Subimos con la idea de hacer la cascada ''La Paciencia de Mónica'' pero . . . sorpresa!!
Aproximación de 45 minutos al sol, un placer.
Ya en la sombra, bastante más frío que al sol, nos dirigimos hacia el comienzo de la cascada.
A mi me a tocado el primer largo, así que manos a la obra.
Hacemos el primer largo, con un final un poco más tieso pero en buenas condiciones.
El segundo largo se nos presenta bastante más justo de hielo que en la foto de la reseña. Desde abajo podemos ver el punto crítico del largo, un carámbanito de unos 4 metros, fino y separado de la pared, que mal rollo.
Juanjo va directo hacia él. Cuando llega a la base del churro todavía lo ve peor. No sabe que hacer. Pega suave con el piolet en el carámbano y el sonido que surge no da ninguna confianza. Piensa que si se sube a él se le podría romper y caerse junto con el hielo. Al final acaba retrocediendo y rapelando, los metros que había subido por la cascada, de un abalacov. Sergio y yo, desde la base, le decimos que ha tomado una buena decisión, que como se fuese con el carámbano. . bufff!
Las formaciones que puede hacer el agua al solidificarse. Que bonito!
Como no teníamos ganas de irnos con las manos vacías, decidimos ir a la cascada ''La Impaciencia de Jordi''. Es una cascada de un largo, tiene unos 45 metros de 4. Para hacer un solo largo no merece subirse hasta los Llanos de la Larri, pero si haces las dos cascadas (la Paciencia y la Impaciencia) si que te merece patear una hora.
Sergio sentado delante de la cascada. ¿Por donde subiremos mejor?
¡Pues por el medio! Juanjo al ataque. Tiene que sacarse la espinita.
La cascada se pone, como mucho, a 85º. Pudimos disfrutar del hielo plástico.
Corre correeee que llega el sol y nos achicharramos!!
Después de hacer la Impaciencia todavía teníamos ganas de pelear un poquito más y, a la que bajábamos al valle de Pineta, nuestros ojos nos dirigieron a la cascada ''La Nostalgia del Irlandés''. Rápidamente nos pusimos los trastos y, esta vez Sergio, empezamos a escalar el primer larguito.
Después de pasar los resaltes pequeños en ensamble, volvemos a agruparnos para hacer lo que creíamos que era el último largo de la cascada.
Un larguito fácil con un final más tieso que te hacía cerrar un poco más los puños.
Al parecer no era el último largo, todavía quedaba el carámbano y algún que otro resalte pequeño.
Juanjo se tuve que emplear a fondo! Era el primero que pasaba por ahí y había que romper bastante para que los crampones se incrustaran en el hielo del carámbano y no en el de los churritos finos.
Asegurándose como él bien sabe hacer, consiguió subirse hasta lo más alto del churro. Éste es el largo más bonito de toda la cascada y también el más exigente.
Después del largo duro seguimos en ensamble unos resaltes más hasta llegar a un muro de roca donde ya no había hielo y, por lo tanto, hasta acabar la cascada. Como se puede ver en la foto no nos sobró mucha luz para acabar la vía. Pero ahora venía lo bueno, tocaba bajar y no sabíamos como. Salimos al bosque y bajamos ''to recto pa bajo'' hasta que por casualidad nos encontramos con la GR. De aquí ya solo hubo que seguir el camino hasta llegar a las mochilas, ya con las frontales.
Un bonito día en el que conseguimos cansar un poco nuestro cuerpo y disfrutar de tres buenas cascadas del valle de Pineta!

martes, 14 de febrero de 2012

Cascada de La Sarra.

De las lujosas instalaciones de Panticosa pasamos al salvaje valle de Pineta; rodeados de frío, hielo, montes y bosque. Llegamos a Pineta cuando hacía rato que el sol se había escondido para dar paso a una luna grande y llena de luz. Entonces fue cuando espectacular cascada llamó nuestra atención en la parte izquierda del valle, ésta era ''La Sarra''. A la luz de la luna se veía fina y bella, con sus dos primeros largos mantenidos.
Ya teníamos plan para el martes, de cabeza a pinchar de una vez por todas como es debido.
Últimos preparativos antes de salir de la furgoneta. El frío ¿siberiano? y la tranquilidad de una corta aproximación hacen que el desayuno se alargue más de lo normal.
El paso más extremo y expuesto de toda la vía: cruzar el río!!!! Una caida al agua por un resbalón o por pura torpeza puede suponer el fin! Que si por estas piedras mejor que por las de allí, que si ésto patina mucho, que si el río tiene mucha agua . . . Al final conseguimos pasar el caudal metiendo en el agua un cachico de bota, según la habilidad de cada uno.
Ahora ya solo nos queda disfrutar de un hielo plástico y agradable.
Sergio empieza liderando la cordada. El primer largo es el más mantenido de todos, y quizás también el más bonito.
Y mientras Juanjo le asegura, yo me dedico a sacar fotos y a disfrutar del paisaje.
En la parte final del primer largo, a punto de salir a la primera reunión.
Llega el turno de los segundos.
El segundo largo de la cascada. Algo menos mantenido que el primero, pero sigue siendo muy bonito.
En la segunda reunión veo como detrás nuestra se meten alguna que otra cordada.

Juanjo.
Juanjo en uno de los pequeños resaltes que tiene la vía después de los dos largos del comienzo.
El último largo empieza por un pequeño resalte para luego meterse entre dos muros de roca. Después de éste hay que cruzar una poza en la que o pasas por los lados con cuidado o metes el pie hasta el fondo.
Última champita, justo para salir y acabar la vía. Bonito final.
Unas fotos tomadas del otro lado del río tres días más tarde de haberla hecho nosotros.
Las fotos fueron tomadas el viernes y como se puede ver empezaba a llenarse el pie de cascada.

Las pirámides asoman al fondo del valle azotadas por el viento norte que hacía que la nieve se elevase hasta considerables alturas para luego ser depositada en las zonas donde el viento dejaba de soplar.
La cascada de ''La Sarra'' es muy estética, bonita y recomendable. La semana pasada estaba en muy buenas condiciones y como algo chorreaba, ésto hacía que de un día para otro los cramponazos y pioletazos de la gente se tapasen de hielo casi por completo. Hay que aprovechar para ir esta semana, que el frío intenso se va y puede que no dure mucho.