lunes, 19 de octubre de 2015

A disfrutar!

Hay muchas maneras.

Algunas nos gustan o nos atraen más, otras menos, según personalidades.
Pero todos y todas tenemos lugares y amigos/as que realmente hagan de este simple deporte una manera de vivir la vida. La cuál, para la gente "normal" (el mayor porcentaje de la población), se sale de los raíles de su rutina y acabas siendo un personaje "raro/loco" que no para quieto y que se desvive por emociones totalmente ajenas a las suyas.
Como se suele decir... cada loco con su tema! :)


Lo duro, lo que nos exige un plus, media vuelta más de rosca, etc. siempre le da cierto carácter y punto de adrenalina a la actividad que la hace más atrayente y divertida que otras donde vas cómodo y simplemente escalas y escalas, sin momentos de fuego. Esta situación difícil de describir se podría asemejar a la de los yonkis con la droga.

Cuanto más tienes, más quieres...

Entras en un círculo vicioso donde lo que hace un tiempo te saciaba ahora ya te deja con ansias de lujuria y desenfreno.


Sin embargo, aunque el cuerpo pida, es la cabeza la que dirige la orquesta y tiene la última palabra; si esta no está por la labor, ya puedes rezar al que quieras que no hay nada que hacer... donde mejor se está será en el bar!

Esto da lugar a la capacidad de ir eligiendo diferentes claridades de marrones en los que te vas a sumergir en los días que sales a hacer algo. Si todo está correcto y lubricado, a por todas!
Pero si algo falla o no se da la opción, siempre quedará un enorme abanico de posibilidades donde poder disfrutar de la propia escalada, la magnífica compañía, el entorno y cualquiera de las tonterías que se puedan dar a lo largo de la jornata.

Es sencillo, hay tiempo para todo.


Hace ya unos días Diego (por su propia voluntad, no lo engañé, lo juro ;)) y yo fuimos a la vía Abracadabra de Ordesa. Una de aventura, guapa y con algún pasito que te va exigiendo. Pensamos que sería más sencilla (al menos yo, porque Diego que es más hábil ya había mirado alguna piada y según decían podías llegar a ver las orejas al lobo), pero al final nos dejó finos.. jejeje

Esa misma noche el de Zaragoza se fue a sus fiestas y me quedé esperando a que llegasen las chicas (bien, bien, bien, bien!!) para escalar con ellas unos días. Al día siguiente, con Diana y Julia fuimos a hacer la Rabada-Navarro de Ordesa, vía clásica aunque picante en su parte superior. El techo guapísimo, de canto y sin ser del todo fácil te va sacando hacia fuera, ganando muuuuuucho ambiente. Nos lo pasamos de maravilla (la compañía hace todo), sin ser una vía dura.

Un par de días más escalando en Riglos y Montrebei ponen fin a un puente diferente, "soft". De vez en cuando, dejarse llevar, es aconsejable.

Ya de vuelta en Huesca, a los dos días, Carlos y yo fuimos a inflar los antebrazos en la vía Popeye de Riglos, la cuál tiene el nombre muy pero que muy bien puesto. Ya la teníamos hecha de otras veces, pero con esta impresionante memoria que llevamos en la cabeza... como si fuera la primera vez; que bien!


El viernes, para acabar la semana, se dio el momento álgido de esta.
Es de chiste, sí, lo admito; pero al final se llevó a cabo.

El caso es que a las 4 de la tarde nos juntábamos en Huesca Santi y yo, estuvimos un rato con Toño y a las 17:30 nos plantamos bajo el Pisón con idea de hacer la mitificada vía Opus Nigrum. Alguno, para estas alturas, estará pensando que somos unos descerebrados, pero nooooo (llevábamos una frontal cada uno!!).
Esta vez era Santi el que estaba tirando del carro, motivado e insaciable, con las ideas muy claras. Yo lo miraba con cara de poker, pensando que me vacilaba y que como mucho haríamos una de las de siempre, rápida. Pero no, iba enserio.

Se nos había olvidado la guía y no sabíamos a ciencia cierta cual de todas era... comodín de la llamada! Y listo, la de chapas negras, solucionado, ya solo depende de nosotros. Miro a Santi y viendo que no dudaba, yo no iba a ser menos, así que para arriba!!

Empecé un pelín desconcertado, por la situación cómica en la que nos encontrábamos. Sin embargo, a mitad de largo, cómodo, el cuerpo se fue calentando. Y como el fuego de una llama, encendidos, intentamos volar.

Y la hicimos.

La vía, buenísima, con largos 5 estrellas. Rectos como velas, con chapas distanciadas tanto en el segundo como en el tercer largo y con roca (a mi asombro) buena. Nos sorprendimos, había más magnesio de lo esperado, lo que ayudaba a ir más ágiles y confiados. El tercer largo, el de la altura de la Raya de la Carnavalada es asombroso, el más desplomado de los que había hecho en el Pisón, de continuidad y movimientos guapísimos; y largo, bastante largo. El 7b+ de panzas de arriba, debido al horario, no lo pudimos probar en libre, pero volveremos.

No digo que sea fácil, ni mucho menos. Hay algunos cañonazos de película. Pero con la cabeza en su sitio, los brazos ligeros y ganas, se hace; incluso disfrutas! La vía tiene emoción, te engancha, te atrapa, la deseas.... cual ardilla a su ansiada bellota.

Quiero másssssssss


Diego en el 3º largo de la Abracadabra.


Final del 4º largo, todavía es feliz... jeje


Final del largo duro.


Ya no es tan feliz... jajaja


Julia en el primer largo de la Rabada-Navarro.


Saliendo del techo, con patio bajo sus pies.


Diana en el largo de la variante directa, recomendable.


Mismo largo.


Ya arriba, contentos! ;)


Después de hacer la Torrades amb all en Montrebei.


4º largo de la Popeye.


Mismo largo, desde la Zulu. Gracias Marta!


Primer largo de la vía Opus Nigrum.


3ª reunión, desploma.
El sol va dejando camino libre a la noche.

Y los sueños, sueños son.... hasta que se convierten en realidad.

Un placer majos y majas! ;)

lunes, 5 de octubre de 2015

Esta vez seguimos la moda... y mola!

Existen todo tipo de vías... buenas, malas; rotas, semi-rotas, enteras; de roca buena, de roca cutre, de roca mala; en espectáculos naturales guapos, otros que sin más; etc. Con lo que quiero decir que hay tarea para aburrir, para todos los gustos y necesidades. Pero, según años, siempre hay un tipo/estilo de vías que se ponen más de "moda" que las demás y estas son repetidas una y otra vez, por un gran número de cordadas. Ya dentro de ese estilo más "light", que suele ser el que más aceptación tiene por la mayoría de la comunidad, siempre habrá ciertas vías que todavía tendrán más éxito que las demás. Los motivos, cada una de ellas tendrá los suyos.

Mi juicio para diferenciar si una vía es buena o mala, está rota o no, etc. ha sido puesto en duda en innumerables ocasiones, a menudo por personas que ni se conocen. Lo que me lleva a pensar que, igual, en algún momento puntual, mi subconsciente puede llegar a ocultar los momentos delicados o tramos malos de ciertas vías y sacar de todo ello su lado positivo, el que nos llama para volver una y otra vez a esos lugares tan exóticos.

Sí, a veces veo rosas donde solo hay malas hierbas.

De todas formas, esta vez, dudo mucho que haya alguien que me lleve la contraria si digo que las dos vías de este último fin de semana son simplemente buenísimas. Roca excepcional y parajes diferentes y, cada uno, bonitos a su manera.

Estas vías han sido la Caçadors d'estels en Peña de Sin y la Pastelito Rebelde en el Tozal del Vero. Es cierto que de una de ellas soy uno de los padres, pero ayer la repetimos Egoitz y yo disfrutando de cada uno de sus metros y puedo decir (respaldado por el criterio de Egoitz) que es buena. Le faltaría haber podido salir de la pared y no haberla acabado en esa cueva/desplome, pero es lo que hay, no siempre se puede tener todo lo que uno quiere. Aún así, sus 8 largos, sin ser largos, te van dejando contento. De la Caçadors qué decir, el propio nombre lo deja bastante claro, son magníficos sueños que intentan ser encontrados para el disfrute de todos. Zorionak!


Egoitz comenzando la vía de Peña de Sin, guapo diedro para despejar.


Dejamos la roca gris para entrar en la naranja pinchuda.


Camino al enorme diedro de la parte superior de la Caçadors d'estels.


Último largo, el cual nos dejó suaves. Con buen patio por debajo.


2º largo de la Pastelito Rebelde.


Egoitz en el 3º largo; pinchito pinchito pinchooo!


Penúltimo largo, vamos preparando los alerones.. jejeje


Último largo, una fisura diedro con canto y salida a placa muy pinchuda, guapo!

Ahora, con las yemas de color rosa, el cuerpo descansa; mientras la cabeza viaja hacia la siguiente.

Egoitz!! Hontan ez degu bukaerako argazkirik atera, cachisss! Hurrengorako bi!

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Persiguiendo al sarrio....

En el día a día siempre aparecen momentos que nos llevan a pensar en lo "parada" "aburrida" que puede llegar a ser nuestra vida, pero es cuando echas una mirada hacia atrás, al pasado, cuando te das cuenta de que no estás en lo cierto; incluso te llegas a asombrar de lo que somos, las personas, capaces de aprovechar el tiempo, de movernos y de buscar las oportunidades que nos brindan. Te das cuenta de que, joe!, te has movido y has podido escalar en unos cuantos lugares, diferentes uno del otro, y en los que has vivido memorables aventuras. Aunque, como muchos entenderéis, nunca será lo suficiente...... siempre buscaremos más..... un poquito más....

A final de agosto volvimos a la Torre Unai, Albert y yo para acabar cierta tarea que teníamos pendiente y la recordábamos innumerables ocasiones a lo largo de todo el año que nos ha costado volver. No he llegado a saber porqué, pero los nervios afloraban cuando venían a la cabeza los largos, los pasos y la línea que teníamos en la Torre. Finalmente fuimos, escalamos, la acabamos y pasamos dos días estupendos. Tanto el año pasado como este tuvimos nuestras aventuras y emociones a la hora de abrirla, pero bueno, eso ya es otra historia.

Ya, a principios de septiembre, nos juntamos el equipo junto a Samu en el camping de Zuriza para pasar una de esas semanas tan divertidas y fanáticas en este desconocido valle para la mayoría de los protagonistas. No dejó indiferente a ninguno, todos apretamos, repetimos, abrimos y nos lo pasamos en grande; el último día las manos eran testigo de todo aquello.

Al cabo de unos días, aprovechando los últimos días de vacaciones y la fresca meteo, Roger y yo pasamos algunos días escalando en las faldas de Montañesa. Entre lo que pudimos hacer, la vía "El poder de una obsesión" fue de las mejores: una vía de cierta incertidumbre con roca excepcional.

Y como no, el paraíso que no puede faltar: Ordesa. Esta vez volvemos Unai y yo con muchas ideas abiertas, las cuales fueron cogiendo forma con el transcurso de las horas. Estuvo genial! Porque acabamos repitiendo una vía nueva de la Fraucata, recién salida del horno y al siguiente día nos adentramos en algo todavía más divertido que, quién sabe. igual nos sorprende.


Tercer largo, los plomos aguantan... jejeje


Final del cuarto largo, roca excepcional.


Quinto largo, emocionante!


Séptimo largo, tras la vira, fisuras para relajar.


Los estupendos en uno de los lugares de más ambiente del Pirineo.


Blin en el Tercer largo de la África Llora, en Ansó.


Menudos artistas... :)


Hermosas vistas desde Ansabere.


Roger en el sexto largo de la vía "El poder de la Obsesión", con pasito cachondo.


Último largo de la Cataluña Yeye, magnífico!


Ordesa, pequeño patio de la Fraucata.


Una joyita.


Un lugar sin igual.

....pero siempre se escapa. Habrá que seguir buscando! ;)

miércoles, 10 de junio de 2015

Chamonix y macizo Mont Blanc... con otros ojos! Gabarrou-Long al Pilar Rojo

Hasta hace poco menos de un año casi no conocía esta zona. Había estado un par de veces: una siendo txiki y en otra con los esquís de travesía. Pero nunca había escalado allí, todavía. Sin embargo, a lo largo de este curso académico han ido surgiendo oportunidades de viajar a esa maravilla de valle. Todo empezó en septiembre, cuando se dio la suerte/posibilidad de ir escalar y volver con Edu. Desde entonces, haciendo honor a cierto mote que unos buenos amigos me pusieron hace ya tiempo, las ganas de volver al macizo a escalar y conocer sitios nuevos fueron creciendo. Y como se suele decir, solo se vive una vez, y hay que aprovechar los momentos que se nos brindan. Así, de nuevo, nos encontrábamos bajo los abruptas y afiladas Aiguilles; pero, esta vez, con el equipo.

Como bien dice uno de los pirineistas más apasionados, "lo que importa no es el qué, sino el cómo y el con quién". Escalar y compartir los días con este artista siempre es un honor y una suerte. Mikel, transmisor de tranquilidad, seguridad y motivación; el "pastor" que cualquier rebaño querría tener. Quieras que no, siempre da un punto de tranquilidad a la hora de meterse en algún marrón.


Los navarricos.
Motivado nuevo y motivado de siempre.

Los primeros días, tras intentar algo que ya no estaba en condiciones de aceptarnos, nos movimos rápido y acabamos escalando un par de vías en la Aiguille du Midi; con Jorge y Mikel. Un día en la cara sur, en un granito espectacular, hicimos la vía clásica pero peleona Contamine. Menuda cura de humildad en los quintos. Y al día siguiente, tras dormir al lado de los baños del teleférico, prontico rapelamos de la pasarela hacia la cara noroeste de la Aiguille du Midi, para escalar la vía de hielo Vent du Dragón. Corta pero guapa vía, de muy fácil acceso y salida por la arista de los Cósmicos. No se respira ni un soplo de tranquilidad, ya que no hay un momento que no veas a nadie, pero como plan mañanero está bien.


Jorge en la vía Contamine de la cara sur de la Aiguille du Midi.
Buenísima!


Mikel en la vía de hielo Vent du Dragón de la Aiguille du Midi.
También muy bonita!


Recién llegados al barullo del teleférico.

Después de escalar dos días por encima de los 3600 metros ya estábamos bastante menos jodidos y mucho más calientes. La meteo parecía cambiar a más calor, isos altas y con alguna tormentilla de tardes. Parecía que teníamos que dejar de lado los piolos y afilar los gatos. Mikel lo vio claro, era la oportunidad de pasar a la cara sur del Mont Blanc. Allí la soledad nos esperaba!

La Integral de Peuterey era una de las actividades más ansiadas por casi todos los presentes. De esta manera, Jorge, Blin, Carlos y Omar se pusieron de acuerdo para ir en pandilla a probar suerte. Por nuestra parte, los navarricos nos íbamos a dirigir a la vía Gabarrou-Long del Pilar Rojo del Brouillard, y si lo veíamos bien al día siguiente saldríamos a cumbre por otra vía más sencilla. Los planes estaban listos, todo seco y preparado, la comida bien calculada, la info al día y las ganas desbordadas. Había llegado el momento de conocer aquel paraíso tan cercano pero tan desconocido y poco visitado por muchos aquellos que no salen del valle.


Secando todo y preparando para la próxima! :)


Pescando agua de un tanque justo después del refugio de Monzino.
Al fondo, nuestro objetivo del próximo día.


Últimas rampas antes de alcanzar el refugio-vivac de Eccles.
Desde aquí los pilares del Brouillard ganaban poderío.


Llegamos al chalet con vistas 5 estrellas.
Un cacho de hojalata muy bien cuidado y arreglado.

Por aprovechar el tiempo y descansar el día anterior, subimos en el día desde el parking donde se deja el coche hasta Eccles. Alrededor de 2400 metros de desnivel que los completamos en 6 horas exactas. Fuimos muy a gusto durante toda la subida, pero también es cierto que en las últimas rampas al sol el cuerpo ya no rugía como a primera hora. Aun así, el mecanismo funcionó de primera y no se caló! jeje


Dentro, 6 camas con somier y colchón bueno. Además de muchas mantas.
Estábamos de lujo.. todo para nosotros!


La línea dibujada. Exactamente como la hicimos.
Creemos que algún largo lo variamos un poco.


Una bolsa magnesio y un liofilizado... pura ligereza!!!!! jajaja
El invento funcionó de maravilla eh!


Fisuras perfectas, granito rojo, con canto.
Aquello era el paraíso!


Íbamos ganando metros y los pasos burricos nos hacían resoplar bastante..jeje


En la última parte del pilar, un 6c con comienzo cachondo.


Rápeles por las vías Bonati y del Piola.
La mayoría desde reuniones con parabolt.

De los 350 o 400 metros que tenía la vía no hubo un solo metro malo. Más sencillo o más complicado, todo nos pareció cojonudo! También es cierto que somos dos vendedores excepcionales y todo nos parece bonito jeje. Aunque, como decía, en algún largo seguimos otras fisuras o diedros, sin querer. Al comienzo del segundo bastión, en vez de meternos al largo de 7a+ o A2, nos metimos más a la derecha e hicimos dos largos de fisura/diedro de 6c buenísimos. El resto de la vía, más o menos, creemos haberla seguido por donde se debía. Al haber tan poco material a veces era complicado saber con seguridad si íbamos dentro o fuera de ella; además de estar rodeados por muchas fisuras y diedros posibles.

Nosotros no llevamos ni maza ni clavos, pero creemos que llevar una maza ligera para reclavar los clavos que hay en alguna reunión sería recomendable, ya que muchos se movían o incluso se podían sacar con la mano. No echamos de menos los clavos. Con un juego hasta el 3, repitiendo los pequeños hasta el 0'5 y unos fisus fuimos bien. Sí que es cierto que algunos de los largos los hicimos bastante largos y había que ahorrar un pelín. Pero somos dos costureras profesionales, metemos mucho y no nos faltó! Así que creo con ese material es suficiente

Tuvimos la mala suerte de que nos pillase la tormenta rapelando. Además de subirnos por un rato los huevillos a la altura de la corbata; la cabrona echaba granizo con maldad! Nos dejó calados, botas inclusive, que se encontraban en la base de la pared. Por lo que al día siguiente nos tocó bajarnos de Eccles al coche en vez de tirar para arriba. De todas formas, nos íbamos muy contentos, tanto nosotros como nuestras patas..jejeje


Fisuras 5 estrellas en la vía Maillont Manquant.

Bajamos y el siguiente día iba a ser el último para poder hacer algo; por lo que, haciendo caso omiso a los dolores en los cuádriceps, fuimos a pasar un día "tranqui" en la Aiguille del Peigne. Aproximación corta, 400 metros para escalar, roca buena, fisuras y diedros de granito de los que salen en las películas y vídeos de los buenos; era la hostia! Hicimos la vía Maillont Manquant hasta la décima reunión, que sino no íbamos a llegar al último teleférico y no teníamos ninguna gana de bajar de Plan de Aiguille a Chamonix a pata. La vía, totalmente recomendable :)

Por parte de los de la Integral, le echaron ganas y la acabaron. Zorionak!!

Y con 10 horitas de coche se vuelve a acabar lo bueno buenísimo. Aunque, si el tiempo lo permite, no tardaremos en volver; no nos vayan a echar de menos por allí! jeje
Quedaron y quedarán muchas historias pendientes, habrá que ir haciéndolas! :)
Egurreeee!!!!