miércoles, 11 de enero de 2017

Diedro de la Serenidad a Telera y Ursi a la Pala de Ip

El pasado mes de diciembre tuvimos la suerte de escalar dos fantásticas vías, una de ellas en los asediados muros de Telera y la otra en la Pala de Ip; una de las paredes norte más vistosas del Pirinéo Aragonés.

Hoy en día, con la evolución de la tecnología unida a las redes sociales cada vez es más sencillo enterarse de lo que van haciendo los demás y de lo que está y no está en condiciones... echando a perder, para el que no lo busca, importantes conceptos relacionados con este fantástico hobby que tenemos la suerte de poder vivir: la incertidumbre. No saber si, debido a la falta de nivel, preparación previa, pérdida del camino imaginario o cualquiera de las muchas variables del juego, podremos alcanzar el punto deseado de la manera y estilo perseguido.

De todas formas, una de las cosas que más interesante convierten esta pasión es la infinidad de posibilidades existentes a la hora de escoger la actividad deseada... sabores y colores por doquier.

Así, a mediados de diciembre, gracias a la extraordinaria imaginación de Alberto, nos acabamos subiendo por el Diedro de la Serenidad en Telera. Uno de esos rincones olvidados que, debido a la mala fama de su roca, nadie quiere visitar. Y, sorprendentemente, la calidad fue mejor de la esperada y la cantidad de nieve transformada fue mayor de lo imaginado; pudiendo ascender los 8 largos con los pinchos en los pies (excepto 5 metros en los que ponerse los pies de gato no sirvió más que para perder un poco de tiempo). Disfrutando del vacío que transmitía la verticalidad de alrededor.

Una vía de aventura, para la que solo pudimos encontrar una reseña parecida a una línea sobre un papel. En la que, mediante la intuición, pudimos ir olfateando los placages, corredores y diedros con nieve dura por la que poder progresar de manera cómoda. Únicamente en los dos últimos largos colgamos los piolets y escalamos con las manos.

Poco después, esta vez acompañado de Edu, tuvimos la genial idea de intentar escalar esa línea tan deseada y a veces frustrante de la Pala de Ip, la vía Ursi. Repleta de resaltes y campas de nieve, roca mediocre y un poco de nieve "azúcar" que obstaculizaba nuestro avance. Al menos los tramos más complejos se protegen bien. Su descenso, digamos.. no del todo cómodo, la hacen un tanto más siniestra y a su vez golosa.

Salimos desde Izas para dormir a mitad camino, dividiendo la aproximación en dos partes. Al día siguiente llegamos a la pared a través de una nieve poco agradecida, comenzamos a escalar y tal como se iban sucediendo los largos cada vez veíamos más cerca nuestro objetivo (destacar que la tarde anterior Edu daba 5% de posibilidades de éxito). Y tras un último tapón de nieve llegamos con las últimas luces a lo alto, frontales y hacia abajo y abajo y abajo.... llegando al coche después de una larga pero memorable jornada.


Alberto llegando a la base del diedro (el más destacado).


Alberto en el 2º largo, buscando el camino.


En el 5º largo, salimos de la protección del gran diedro.


Alberto en el 8º largo, con las manos.


La vía acaba a 15 metros de la cumbre. De regalo un precioso atardecer..


2º largo de la vía Ursi, en el pasito.

Edu en el 3º largo.


Edu en el 6º largo, travesía con ambiente.


En el 5º largo, con roca cutrecilla, nieve inconsistente y buenos gancheos.

Vistas del Midi d'Ossau momentos antes del atardecer.

 Que bueno es no tener tiempo de escribir cuando el causante es no encontrar el momento de dejar de compartir escaladas y buenos momentos con los amigos y personas íntimas :)

martes, 8 de noviembre de 2016

Semana delicatessen!

Después de meses todo vuelve a parecer bueno, hasta lo malo!

La semana pasada tuvimos la suerte de estar unos días escalando con el EEA en Peña de Sin y Cienfuens. Dado la variedad de lesionados del equipo, muy pocos estuvimos presentes, pero lo pasamos en grande en este paraje salvaje y solitario! Bichos, pastores y los tres post-tullidos (Mikel, Jorge e Iker).

Peña de Sin es una pared escondida en lo alto del Pirineo Aragonés, poco frecuentada por los escaladores, bastante olvidada.. pero con muchas joyitas por descubrir! Al subir por la carretera hacia Plan, tras una curva, empieza a deslumbrarse un pequeño coloso vertical; repleto de fisuras, pilares, placas y desplomes de roca naranja que nos harán flipar!


Aproximación cómoda, corta y con poco desnivel.

Como suele ser habitual en estas salidas, poco a poco nos fuimos calentando y los planes iniciales se torcieron... un día vía larga y otro corta... que va, un día larga y al siguiente también jejeje hay que aprovechar el buen tiempo! Al final fue la lluvia la que frenó nuestros deseos, y menos mal, el cuerpo iba pidiendo descanso.


Jorge en el 2º largo de Sin Plan.

El "rodaje" comenzó en una de las últimas vías abiertas en la pared, del entusiasta Albertini, la Sin Plan. Fuimos recomendados y vaya, mereció la pena, menudos paños de roca!! Una vía bien abierta y a la que se intuye se le ha dedicado largas y numerosas jornadas de apertura; el último tramo, el más complejo, ha acabado recorriendo la tercera opción, habiendo dos variantes más que acaban en tierra de nadie. Zorionak!


En el 4º largo, calité!

El segundo día, tras una larga divagación nocturna de a dónde ir, acabamos en la vía Stupeurs et Tremblements, la Racs de la zona, maravillosa! Lo malo es que, al ser el día corto y nosotros no lo suficientemente rápidos, cuando llegamos a la vira nos tuvimos que retirar andando.. el pilar superior se ha quedado para la próxima visita. De todas formas, en los siete largos que escalamos, gozamos como enanos!


Jorge en el 6º largo de Stupeurs et Tremblements.

El tercer día, ansiosos por un punto de aventura, nos decidimos por la vía Casa Buil. Una de las poco repetidas del valle, abierta en el año 92 y con algún tramo de artificial que no sabíamos a ciencia cierta qué saldría, aunque teníamos chivatazo de que seguramente no fuese muy complejo. Y así fue! En la parte de abajo placas de diedros y fisuras con algún pasito aislado y en la parte de arriba la línea recorre un diedro fisurado con techos, magnífico. Al final sale por el pilar gris que quedó entre los dos grandes desprendimientos. No saldrá más de 6c+, recomendable.


Mikel en el 9º largo de Casa Buil.

El cuarto día llovió, menos mal, empezaba a costar levantarse de la cama jejeje Pero aún así nos dio tiempo de hacer 3 de los 5 largos de la vía El Feo de Pau, en la Peña San Martín. Guapa vía de fisuras situada en unas paredes más cortas poco después de Peña de Sin. Se meten cacharros a tutiplé, empotras y se te levantan un poco los codos!


En el 3º largo del Feo de Pau.

Y para acabar la semana, tras un día de descanso bajo los desplomes de Alquezar recordando maniobras de autorrescate y aprendiendo nuevas técnicas, Blin y yo el domingo acabamos de darlo todo en una de las joyas más recientes de Cienfuens, Ara bidea. Muy buena vía, al menos lo que hicimos, ya que en el 4º largo nos tuvimos que bajar debido a la incapacidad de agarrarse dignamente a los cantos.... como diría alguno.. rompí motor!! jaja Habrá que volver descansados! :)


Blin en la fisura del 3º largo de Ara, brutal, un regalo.


Pa casaaaaa!!
Por desgracia todo se acaba...
La próxima más y mejor!!!! jejeje

lunes, 31 de octubre de 2016

A desempolvar el material!


Atardecer en el Midi

Un verano bastante más tranquilo de lo normal ya se acaba.... y llega el invierno!

Hasta las pelotillas de rutinas aburridas y repetitivas, sedentarismo y alguna otra cosilla más, por fin parece que va volviendo la normalidad. Correr..... algo tan simple, como lo añoraba! jaja No me quejo, ha ido bastante bien. Muchos dicen que tiene su lado bueno, y en parte es verdad... pero por mucho bueno que intente sacar, se está mejor pudiendo hacer aquello que deseas y no aquello que no te queda otra por estar cojo.

Y ya, poquito a poco, a sacar de paseo los cacharros de nuevo!!! :)


Que majos! Mi primer paseo... jejejeje en buena compañía!


Inmensidad


Pequeñas aventurillas ;)


Una fugaz escapada al Naranjo con Unai

Toca cambiar el compex y la cremita por los gatos y el magnesio!

lunes, 9 de mayo de 2016

UNA VIDA aNORMAL

A veces, encaprichados por lo lejano y la vida del "burgués", hacemos viajes largos para realizar una vía, una sola, impulsados por un sentimiento difícil de explicar... el cuál nos hace ser como somos. Sin darnos cuenta nos cegamos con lo famoso y comercial, con esas vías envueltas por un velo caprichoso que los años se lo han ido dando.

Olvidándonos de aquellas "diferentes" que tenemos al lado de casa...


Ripera y Forato
La zona del Forato y Ripera es una de esas, situado al fondo del valle, solitario y tranquilo, donde se pueden repetir líneas entretenidas, de aventurilla y cierto compromiso. Una pared larga y sombría, en la que perderse y dar vueltas, de la que bajarse, según de que vía, puede ser un tanto complicado y en la que pasar muy buenos momentos. Momentos que se van acumulando, para formar los recuerdos que nos siguen dando la chispa para querer volver.

Este año, sin saber bien porqué, pasé de no conocer este pequeño rincón a transformarse en el salón de casa, al que íbamos a descansar y escaparnos de lo demás. Al que íbamos a escalar, repetir e incluso seguir abriendo. En una primera visita pudimos hacer la vía el Pastor, la cuál se ha repetido este invierno/primavera más que nunca. Y poco después, volvimos... esta vez a otra menos frecuentada... la vía Picazo, con los artistas Manu y Unai. Una línea con aventura, un tanto intuitiva y en la que para seguir la línea en su parte inferior hace falta creatividad. Ya arriba, vienen los largos guapos y un tanto expuestos en algún momento. Y, jugando con el día, finalmente, acabamos con las últimas luces esta bonita jornada.


Unai en el primer largo de roca de la Picazo, el más guapo.


Mismo largo, desde dentro.


Con las últimas luces.. llegamos arriba! :)
Y abrir...

Siempre ha sido una manera de escalar en la que la incertidumbre nos envuelve, en la que la imaginación cada vez va siendo más importante para buscar y encontrar esas líneas inciertas y en la que el día pasa sin darse uno cuenta.

Con visionarios como Mikel, da gusto. A veces para seguirlo a dónde su vista lo conduce hace falta fe y un poquito de confianza. La suerte también entra en juego, para, finalmente, descubrir líneas tan excepcionales y divertidas como la que allí encontramos. Quedó pendiente, todavía hay que hacer realidad nuestras ilusiones... pero todo llegará.


En las pendientes de entrada hacia el Ripera.


En el cuarto largo.. inmersos en un terreno incierto.


Telera
Y Telera, más "domada" que otras nortes del Pirineo, en la que se pueden encontrar vías abiertas por diferentes generaciones de escaladores donde poder escalar a gusto.

Allí que acabamos, con Unai y Albert, en un día un tanto indeciso. No fue el plan A... ese todavía espera para más adelante... pero pasamos un día guapo en la vía Intza. Días de gloria, sin frío, al sol y con más roca que hielo. Una vía corta y entretenida, donde escalas con crampones largos sencillos de roca, los cuales se hacen más largos y duros por nuestra falta de hábito de escalar con pinchos. El solete, la guinda que decoró un buen día entre amigos. Nos gusta el frío, sí, pero escalar al sol de vez en cuando le da otro toque a este deporte.

Aunque, más que deporte, diría forma de vivir la vida....


Unai, Albert y yo al inicio de la vía Intza.


Albert en el 1º largo.. muy bonito!


Albert en el 2º largo, rumbo al diedro de roca.


Y comenzamos con el sistema de fisuras entretenidas.


En el  tercer largo.


En el 4º largo, ya con manos.


5º largo, al solete. Preciosas vistas :)


En la 4ª R, al sol se está de vicio.. jejeje
Forma de vivir la vida que, a veces, sin elegir ni poder hacer nada para poder cambiarlo, porque ya es tarde, cambia. Impotente, te encuentras ante algo nuevo, diferente a lo que conocías hasta el momento, algo que te frena y te separa, por un tiempo, de aquello que tanto te gusta.

Simplemente, un chasquido importuno, te avisa de que ya es tarde para hacer nada; te jodes.

El que anda, tarde o temprano, se acaba tropezando... un mal giro, algo indoloro, me dejó hace ya varias semanas fuera de juego, y las que quedan... toca pasar por el taller. Un crujido, un ligamento de una rodilla, por ejercerle demasiada presión, saltó.

Al principio parecía, según los profesionales, que se trataba de algo leve y el reposo lo sanaría. Pero la máquina no engaña... una resonancia lo deja claro: dónde tendría que haber ligamento ya no hay. Y, como cuando vas a ver la nota de un examen que estabas seguro ibas a superar sin problemas, te encuentras con que lo has suspendido... te sorprendes, te quedas a cuadros... y, poco a poco, lo asimilas.

Impotente, la vida normal que llevabas hasta el momento, CAMBIA, pasa a ser anormal. Es gracioso, ya que es lo contrario a gran parte de la población; he pasado a tener que vivir una vida que para muchos puede ser normal. Sí, puedo hacer vida normal, al menos hasta que me abran, pero no es la que quiero, la que me tenía enganchado, no es esa con la que soñaba... se trata de algo descafeinado, insípido y hueco.

Pero bueno, el tiempo todo lo cura!

Unos meses de descanso y desconexión, en los que poder disfrutar de otros momentos que te ofrece la vida. Momentos y personas, sin las cuales muchas tonterías no tendrían sentido. Aquellas que hacen de la rutina algo diferente y gracioso ;)

De todo se puede sacar algo bueno. Esto siempre se me ha dado bastante bien.


Y se terminó... por ahora.
Espero pasar envidia de aquellas personas a las que no voy a poder seguir durante un tiempo ;)
Aioooo