miércoles, 5 de junio de 2013

Miedo a volar

Este último fin de semana nos aventuramos a ir a temblar a Montrebei. Curso intensivo de unas horas de danza vertical, con muchos estilos de movimientos y amplitudes, aunque el más repetido fue ese que se le puede denominar "terremoto". Es sencillo, primero empiezas a mover de manera repetitiva una pierna, hacia todos los sentidos posibles, pero sin moverse el pie de su sitio. Luego, esa energía fluye por el cuerpo hasta la otra pierna que empieza a hacer lo mismo. A este nivel ya te conviertes en una persona competente en la danza "waka-waka". Y ya si consigues que esa energía pase a todo el cuerpo creando un movimiento corporal, eres un profesional del temblequeo. 
La vía empieza poniéndote las pilas desde el metro 0. Un primer largo de 6c de 55 metros te calienta de una manera curiosa. En la foto Oriol está escalando el primer largo y abajo están Roger y Faust. 
Fue un lujo llevar delante a estos dos máquinas, la tensión de si pasaremos o no ya desaparece: "Pasa un cabo que no lo veo!!!" Al final no hizo falta... pero uiii
Faust en el segundo largo, brutal! Intentamos perseguir a la avanzadilla, pero no había manera de pillarlos.
Los sextos altos se van sumando uno tras otro, y aunque no te cuesten una barbaridad en todos vas dejando algo de fuerza que más adelante seguro echarás en falta. 
En el final del quinto largo, quizá uno de los más relajados de la vía. De una roca buenísima. Para estar escalando en Montrebei la calidad sorprende. Todos los largos tienen mucha calité, excepto el 8. Y el 10 que sin ser del todo mala acojona un poco (para los lugareños estaba bien).
Oriol en el sexto largo, empiezan las complicaciones. Un largo buenísimo y de respirar profundo. Con un final que te deja contento.
Llegamos al marrón oscuro... un largazo excepcional, de placa fina y roca excelente. Abierto con buen gusto, poco carácter paternalista y pies de gato demasiado precisos!!
Faust se lo mira, pero a veces por mucho que busques no se encuentra nada decente. Aquí te viene a la cabeza el nombre de la vía: Miedo a volar. Y más abajo (en la reseña) se puede leer "Una vía dedicada a los incondicionales del salto BASE. Aquí también podéis volar...". Por que será...??
En el último largo puedes dejar todo lo poco que te queda en los antebrazos y en el cerebro. El ángel de la guarda se nos presentó en forma de seguros, que majo!

lunes, 29 de abril de 2013

Vértigo al Tozal

Guara, cuantos secretos escondidos habrá en toda su magnitud. Si en esta zona tan concurrida hay tanta roca cuanto puede haber por todo Guara...
Dani y yo nos ponemos en marcha pronto, para evadirnos del calor y poder disfrutar de los largos de abajo a la sombra. Llevando la contraria a algunos expertos que decían iba a hacer mucho calor y que íbamos a sufrir de pies y de cabeza y... de todo!
Pero no fue así, al contrario, nos tocó un día excepcional. A la mañana en la sombra no hacía aire y se estaba fresco pero bien y, después al sol, empezó a correr el viento y no pasamos ningún calor. 
Lo malo de este sitio es que la aproximación es cuesta abajo y a la vuelta toca subir. Y si se da el caso de que vuelves hecho polvo se te puede hacer un poco larga la subida.
Cuando ves la parte de abajo, con roca naranja, no parece de una calidad excepcional. La vista engaña y nos sorprenden unos largos buenísimos y mantenidos.
Con los seguros puestos para disfrutar es una vía que se convertirá en una clásica. Solo hay que meter un par de cacharros en el primer largo para llegar al primer clavo y en el cuarto largo (V+) que mola protegerse para no darse la ostia del día por pensar que es un largo fácil y que no te puedes caer.
No hay un solo largo que desmerezca, o por lo menos eso nos pareció. Aunque igual íbamos en un limbo y todo nos parecía bien y bonito.

Después del V+ llegan un par de largos de muro desplomado que te van poniendo los antebrazos mirando para San Pelegrín. Aquí la roca es un poco menos fiable en algún pasito, pero no por ello el largo deja de ser buenísimo.
Arriba cambia la roca y la inclinación con unos largos de placa buenos. Y para acabar la vía se pueden empalmar los dos últimos largos de placa con agujeros saliendo un largazo. Mereció la pena!
Vivamos para disfrutar sufriendo y no para sufrir llorando.

viernes, 26 de abril de 2013

Passe Murailles

Una vía un poco más conocida es el objetivo para las últimas fuerzas tanto físicas como mentales. Alberto, Faust y yo subimos por la pequeña pero gran cuesta de aproximación al excepcional muro del Pempenus de Peña Montañesa. La Passe Murailles es una vía conocida de este lugar que se ha ganado una fama bien merecida! Sus largazos, la manera en que está abierta, su roca... hacen de ella una atractiva línea para todo escalador que quiera pasar un rato divertido.
A por la sombra, que se hará querer. Ya que luego nos daría el sol y los pies se pondrían a caldo, ayudando a que la débil cabeza se atrinchere más y de menos de sí en esos curiosos largos.
La vía empieza con un largo orgásmico. Empiezas suave, por un tramo de 10 metros de roca poco vertical y después entras en un muro impresionante. Conforme vas subiendo, por dentro empiezas a sentir una cosilla, te empiezas a empalmar y, al final, con la llegada a la reunión, el placer es de orgasmo, ya te has corrido.
Para el segundo largo la adrenalina ya la tienes disparada y las ganas de más y más y más ya no las puedes retener. En este momento has caído en la trampa, ya no tienes escapatoria, seguirás escalando hasta acabar la vía o hasta que ella acabe contigo.
Ningún largo desmerece, todos son buenos y con un gustillo picante. 
En el cuarto largo ya empieza a cambiar la roca. Esta empieza a ser menos vertical o ligeramente desplomada y pasa a ser gris. Aquí los pies asumen más importancia en el juego, su finura y precisión han de ser de buena calidad, sino estás jodido.
El quinto largo, que bonito, pero que cabrón! Típica roca gris tumbada con los seguros uno aquí y el siguiente a lo lejos. Estos largos en los que tanto sufres, pero no físicamente, mentalmente. Los pies cocidos y doloridos no ayudan nada a la mente que ya está suficientemente ocupada con la gran tarea de "como cojones pasaré yo por aquí!". Piensas en el aperturista, en que bien lo hizo y que largo tan entretenido dejó. 
Con un par de uñas y un poco de paciencia se puede ir más cómodo, pero esto no te quita que sufras como un perro y llegues a la reunión besando los seguros.
Una vía brutal de roca excepcional y con ambiente! 
El trío calavera.

miércoles, 24 de abril de 2013

Sol Naciente

Montañesa últimamente está cogiendo mucha fama, y se la merece; su roca, el entorno,la tranquilidad, sus vías, el restaurante "Casa Ambrosio" del pueblo de Oncins... 
Pero la fama se la está ganando cinco o diez vías de todas las que hay. Es posible que sean las mejores, o no. Las más modernas y recientes suelen ser las que más se repiten, pero no solo existen esas.
A Mikel y a mi nos dio por ir a investigar, a hacer algo más desconocido. En el muro de la derecha del "Espejo" hay muchas vías poco repetidas pero con muy buena pinta. La mayoría tienen algún largito de artificial y esto hecha a bastante gente atrás. No por esto pierden calidad! Y viéndolo de otra manera, le da más aventura a la vía y para los fuertes es una motivación para ir a liberar.

Fuimos a la vía Sol Naciente. Una bonita vía con una pizca más de aventura que otras más conocidas de Montañesa. Su roca por lo general era de buena calidad, pero también tenía algún tramito de roca dudosa. Había algún matojo un poco desagradable al final de un par de largos que te pellizcaba de manera poco dulce. 
Roca buenísima y agradecida hasta en el segundo largo que era más matojero. 
Los sextos de esta vía no nos parecieron demasiado fáciles. En la mayoría de los largos había algún paso un poco más rabudo. Al igual que tenía algún largo más de buscarte la vida. Es decir, hacía que no te aburrieses en ningún largo y le daba un punto de entretenimiento. El juego era divertido!
Para las y los interesados en el largo que marcan 7a+ dejamos un clavo después de la última chapa y se ha quedado muy bien para hacerlo en libre. Y en el largo de A2+ no utilizamos más que un clavo al principio, a 30 centímetros de la reunión. Por lo que no sería necesario llevar clavos a esta vía o, como mucho, dos o tres clavos variados en la reserva. Este largo de A2+ se quedó como A1 y 7a: tiene un comienzo más roto y desplomado que metimos 4 seguros en artifo y luego se puede ir en libre o semilibre protegiéndote bien y en un grado que no saldrá más de 7a.
En definitiva una vía chula que se puede ir a repetir y pasártelo genial. 
Además se rapela por la misma vía, es un lujo.